Los Diablos Rojos perdían 2-0 a falta de cuatro minutos, pero reaccionaron de manera increíble, igualaron el partido sobre el cierre y ganaron 3-2 en la última jugada del alargue para meterse entre los 16 mejores del Mundial 2026.
Bélgica protagonizó una de las grandes remontadas del Mundial 2026 al derrotar 3-2 a Senegal en Seattle, en un encuentro correspondiente a los dieciseisavos de final. El conjunto dirigido por Rudi García perdía por dos goles cuando restaban apenas cuatro minutos para el final del tiempo reglamentario, pero reaccionó de forma espectacular y terminó sellando una clasificación agónica en la prórroga.
El seleccionado africano fue ampliamente superior durante gran parte del partido y parecía tener el pase asegurado. Habib Diarra abrió el marcador y, más tarde, Ismaila Sarr amplió la ventaja para poner el 2-0 que dejaba a Senegal muy cerca de los octavos.
Sin respuestas futbolísticas, Rudi García decidió mover el banco de suplentes y encontró soluciones con los ingresos de Romelu Lukaku y Thomas Meunier, cambios que terminaron siendo determinantes para cambiar la historia del encuentro.
A los 86 minutos, Lukaku descontó y encendió la ilusión belga. Apenas tres minutos después, Youri Tielemans apareció para marcar el 2-2 y forzar un tiempo suplementario que parecía impensado pocos instantes antes.
Con el impulso anímico de la remontada, Bélgica fue por más durante la prórroga y encontró el premio en la última acción del partido. A los 122 minutos, el VAR llamó al árbitro para revisar una infracción de Lamine Camara dentro del área. Tras observar la jugada, el juez sancionó penal.
Tielemans, capitán del equipo, tomó la responsabilidad y a los 124 minutos convirtió el 3-2 definitivo para desatar el festejo de los Diablos Rojos, que sellaron una clasificación heroica.
Con este triunfo, Bélgica avanzó a los octavos de final del Mundial 2026, donde enfrentará al ganador del cruce entre Estados Unidos y Bosnia.