Los Socceroos vencieron 2-0 en Vancouver con goles de Nestory Irankunda y Connor Metcalfe, se ubicaron como líderes del Grupo D junto a Estados Unidos y protagonizaron una de las primeras grandes sorpresas del Mundial 2026.
Australia protagonizó una de las primeras grandes sorpresas del Mundial 2026 al derrotar por 2-0 a Turquía en el debut de ambos seleccionados por el Grupo D.
En el BC Place de Vancouver, el conjunto dirigido por Tony Popovic mostró una enorme disciplina táctica, fue efectivo en los momentos clave del partido y aprovechó al máximo sus oportunidades para quedarse con una victoria que pocos imaginaban en la previa.
Los goles del triunfo australiano llegaron por intermedio de Nestory Irankunda, a los 27 minutos del primer tiempo, y Connor Metcalfe, a los 30 del complemento.
El encuentro tenía un condimento especial para Turquía, que regresaba a una Copa del Mundo después de 24 años de ausencia. Con futbolistas de jerarquía como Arda Güler y Hakan Çalhanoğlu, el seleccionado europeo llegaba con la ilusión de pelear por un lugar en los octavos de final, aunque se encontró con un rival ordenado, intenso y muy sólido defensivamente.
Durante los primeros minutos, el equipo dirigido por Vincenzo Montella manejó la posesión y generó las situaciones más peligrosas. Güler fue el jugador más desequilibrante en ataque y obligó al arquero Patrick Beach a intervenir en varias oportunidades para mantener el arco en cero.
Sin embargo, cuando mejor jugaba Turquía, apareció la velocidad de Nestory Irankunda para cambiar el rumbo del partido. A los 27 minutos, el delantero australiano recibió un pase profundo de Paul Okon-Engstler, ganó en velocidad por la banda izquierda, ingresó al área y definió con precisión ante la salida de Ugurcan Cakir para marcar el 1-0.
En el segundo tiempo, Turquía monopolizó la pelota y salió decidida a buscar el empate, pero chocó una y otra vez contra una defensa australiana muy firme. Patrick Beach volvió a convertirse en una de las figuras del encuentro con varias atajadas determinantes para sostener la ventaja.
Los europeos intentaron romper líneas por las bandas, apostaron al talento de Güler y buscaron alternativas con las modificaciones, aunque nunca encontraron la claridad necesaria para vulnerar el arco rival. La falta de eficacia terminó siendo uno de los principales problemas de un equipo que desperdició numerosas oportunidades.
Cuando Turquía estaba completamente volcada al ataque, Australia encontró los espacios para sentenciar la historia. A los 30 minutos del segundo tiempo, Connor Metcalfe tomó la pelota fuera del área y sacó un potente remate que se transformó en el 2-0 definitivo, desatando el festejo australiano y sellando una noche histórica para los Socceroos.
El triunfo cobra aún más valor por el contexto del Grupo D. En el otro encuentro de la zona, Estados Unidos goleó 4-1 a Paraguay, por lo que australianos y estadounidenses quedaron como líderes tras la primera fecha. Precisamente, ambos seleccionados se enfrentarán en la próxima jornada en un duelo que puede resultar determinante para definir uno de los clasificados a los octavos de final