El conjunto de Mikel Arteta se consagró campeón de la Premier League luego de que Manchester City igualara 1-1 frente a Bournemouth. Kai Havertz había dejado a los Gunners a un paso del título con su gol ante Burnley.
Manchester City empató 1-1 frente a AFC Bournemouth por la fecha 37 de la Premier League y el resultado decretó la consagración de Arsenal como nuevo campeón del fútbol inglés después de 22 años.
En el Vitality Stadium, el conjunto dirigido por Andoni Iraola realizó un gran partido y estuvo muy cerca de quedarse con una victoria histórica que le permitiera llegar con chances de clasificar a la próxima UEFA Champions League en la última jornada.
Por su parte, el equipo de Pep Guardiola no logró extender la definición del campeonato hasta la fecha 38 y terminó resignando el título, que quedó en manos del Arsenal de Mikel Arteta.
Como es habitual, el City manejó la posesión de la pelota durante gran parte del encuentro, aunque las situaciones más peligrosas fueron para el conjunto local, que avisó temprano con un tanto de Antoine Semenyo que terminó siendo anulado por posición adelantada.
Con el correr de los minutos, el conjunto ciudadano comenzó a adelantarse en el campo y tuvo algunas aproximaciones, aunque volvió a mostrar problemas en la definición y le costó transformar el dominio en ocasiones realmente claras.
Bournemouth nunca renunció a su propuesta ofensiva y a los 39 minutos de la primera etapa encontró la apertura del marcador. Eli Kroupi recibió dentro del área, se acomodó para su pierna derecha y sacó un potente remate imposible para Gianluigi Donnarumma, que no pudo evitar el 1-0.
Ese resultado parcial terminó condicionando el desarrollo del complemento. Obligado por las circunstancias, el City salió a buscar rápidamente el empate, aunque mostró imprecisiones y poca claridad en ataque.
Apenas diez minutos después del reinicio, Guardiola decidió mover el banco e hizo ingresar a Rayan Cherki, Phil Foden y Savinho en busca de cambiar el rumbo del partido.
Sin embargo, Bournemouth siguió generando peligro, especialmente por el sector izquierdo con las proyecciones de Adrien Truffert, una de las grandes figuras de la noche.
Las intervenciones de Donnarumma y algunos cierres defensivos evitaron que el marcador fuera más amplio, mientras el City continuaba chocando contra una defensa ordenada y disciplinada.
En los minutos finales, el equipo de Manchester se lanzó desesperadamente al ataque y logró encontrar el empate ya en tiempo de descuento gracias a un gran gol de Erling Haaland, aunque el tanto no alcanzó para evitar la consagración del Arsenal.
De esta manera, los Gunners volvieron a conquistar la Premier League luego de 22 años, coronando una temporada histórica bajo la conducción de Arteta.
En la última fecha del campeonato, Manchester City será local frente a Aston Villa, mientras que Bournemouth visitará a Nottingham Forest.