El entrenador de Gimnasia reconoció que su equipo bajó el nivel ante Argentinos y valoró el punto conseguido, pero no ocultó su enojo por las decisiones de Martínez Beligoy. “No se puede jugar así, no se puede jugar al fútbol”, disparó.
Gimnasia no pudo quedarse con los tres puntos ante Argentinos Juniors y, aunque Ariel Pereyra reconoció que su equipo bajó el nivel durante el segundo tiempo, el entrenador terminó la jornada con mucha bronca por el arbitraje de Martínez Beligoy.
El Pata comenzó analizando el desarrollo del encuentro y reconoció que hubo un tiempo para cada equipo: “Jugamos un buen primer tiempo, con un buen rival en una cancha difícil. Fue un tiempo para cada uno. No jugamos bien el segundo tiempo, no tuvimos la pelota, nos complicaron. Nos faltó tener un poco más la pelota”.
El entrenador también admitió que el resultado no fue el esperado, aunque destacó la importancia de haber sumado como visitante. “Vinimos a una cancha difícil y sacamos un resultado que no termina siendo el ideal, pero contra todos no podemos jugar”, señaló.
A partir de allí, Pereyra dejó en claro su malestar con el arbitraje y apuntó contra las decisiones que, según su mirada, terminaron condicionando al equipo.
“La culpa es nuestra, pero el que juega al fútbol entiende que cuando te cobran todas las chiquitas en contra te empezás a fastidiar y empezás a hacer cosas que no hacés”, explicó el técnico.
Y fue todavía más contundente al referirse al manejo del partido por parte del juez: “No se puede jugar así, no se puede jugar al fútbol. Protestás y no te dicen nada. El resultado está bien, no merecimos ganar, pero hay que ver todo. Nos perjudicó”.
Más allá de su enojo, Pereyra también reconoció que Gimnasia no hizo méritos suficientes para quedarse con la victoria y rescató el punto conseguido en condición de visitante.
“El punto sigue siendo bueno”, concluyó el entrenador, que se fue del estadio con la sensación de que su equipo pudo haber hecho más, pero también con fuertes cuestionamientos hacia el arbitraje.