Argentina derrotó por 3 a 0 a Bolivia, por la 10ma fecha de las Eliminatorias para Qatar 2022. Lionel Messi, en tres oportunidades, marcó los goles de la Selección.
Con gente en la tribuna, el parche de Campeón de América en el pecho y con una actuación descollante de su capitán, Argentina tuvo su gran fiesta y festejó ante una multitud (cerca de, en teoría, 21.000 personas) el triunfo en el Maracaná de hace un mes y también una convincente actuación ante Bolivia, que casi terminó quedando en segundo plano.
Liderados por los tres goles de Messi, la Selección jugó un gran partido sometiendo a un flojo rival, sin darle chances. Como si el título le hubiera dado mucha más templanza y tranquilidad.
Sin los jugadores de la Premier (Martínez, Romero, Lo Celso y Buendía), Scaloni tuvo que cambiar con respecto al truncado encuentro contra Brasil.
Así, Musso, Pezzella y Papu Gómez reemplazaron a los tres titulares, mientras que se sumó Molina (por Montiel, con poco ritmo en Sevilla) a los demás que habían salido al campo en Sao Paulo.
La débil Bolivia, llena de cuestionamientos y limitaciones, a priori, llegaba para ser el partenaire de la fiesta. Con el goleador de la Eliminatoria (Moreno Martins con 8), pero con una formación netamente defensiva y con razón. 5-3-2 y a apostar a alguna pelota al jugador del Cruzeiro.
Buen primer tiempo de la Selección, recargando mucho el ataque por la derecha, con Messi recostándose por ese costado y asociándose a un buen Di María y a Molina.
Así, a plena presión, con Paredes y De Paul cortando toda esperanza de contraataque boliviano, Argentina rodeaba y desbordaba el área rival, pero sin terminar de rematar con claridad.
Tuvo que aparecer Messi y frotar la lámpara para abrir el marcador. El 10 recibió en la medialuna, le tiró un caño a Haquín y con una definición precisa y preciosa al segundo palo puso el 1-0.
Golazo y fiesta en el Monumental, que había comenzado antes del partido y se postergaría hasta después de terminado el mismo.
A Argentina le costó exigir a Lampe, pero tampoco sufrió en defensa. Solo tras un doble error de Paredes y De Paul, Bolivia pudo asomarse a Musso, con un remate de Vaca que se fue a algún metro del poste.
La segunda parte comenzó una postura algo pasiva de la Selección pero sin que el rival pueda generar algo de empuje como para complicar las cosas.
A eso, se le sumó el segundo gol de Messi que terminó de liquidar la historia.
Una enorme doble pared entre el 10 y Lautaro Martínez, un cruce de Sierra y un remate bajo de Messi en el rebote puso las cosas 2-0.
Tras el segundo, si, la fiesta fue total. En la tribuna y en el campo. Los ingresos de los Correa y Nico González revitalizaron al ataque y Bolivia resistía los embates como podía, sin poder recuperar la pelota.
Joaquín Correa tuvo el tercero pero tapó Lampe, casi como si en la noche hubiera lugar solamente para un nombre, y ese era el de Messi.
Porque Lampe se tuvo que revolcar para tapar un gran remate de Paredes, pero el rebote le quedó a Messi, que con un toque puso el 3-0 y finalizar la historia.
Al partido no le quedaba nada más. Solo ovaciones. Para Messi, para Di María y una muy merecida para Scaloni.
Ortega pitó el final de una noche soñada para todos los presentes, que siguió con la Copa Ámerica en la cancha, vuelta olímpica, shows musicales y la emoción a flor de piel para todos, incluido Messi, al borde de las lagrimas tras haber conseguido aquello que tantas veces se le había negado.
Argentina se acomoda segundo en la tabla, con buenas perspectivas a futuro. En todo sentido. Futbolísticamente va mejorando, sumando funcionamiento y teniendo relevos a la altura, listos para salir a la cancha y rendir.
También cambió algo más. Algo intangible. Algo relacionado a las sensaciones.
La Selección se sacó de encima una mochila, cambió la onda y parece haberse liberado, que tal vez sea lo más importante y le permita también jugar más suelto, sin tantas presiones.
Hoy, en la vuelta del publico en Argentina, todo fue perfecto.
Estadio: Monumental.
Árbitro: Kevin Paolo Ortega (Perú)

