En Quito, el Fortín cayó 2-1 ante el Aucas, pero se clasificó a la siguiente ronda de la Conmebol Sudamericana, por el gol de visitante que marcó sobre el final Thiago Almada de penal. Alvarado y Espinoza habían puesto en ventaja al local.
Difíci, sufrida, luchada y con más «como sea» que fútbol, pero el equipo de Gabriel Heinze logró dejar en el camino al débil y a la vez fuertísimo Aucas, que le complicó la serie; primero en Liniers por lo haber recibido más goles, y hoy en Ecuador, por haber estado a segundos de meter el batacazo.
En la etapa inicial, fue el Fortín quien manejó más y mejor la pelota, el que buscó más, pero se fueron al descanso con tablas en el marcador, y con pasaporte fortinero. Además, sobre el minuto 37 el local se quedó con un hombre menos por la expulsión de Oneto.
En el complemento llegaron las emociones, y a la vez los baldazos de agua helada para el Fortín, que se encontró en desventaja a los tres minutos, con un remate cruzado de derecha de Alexander Alvarado que venció a Alexander Domínguez e igualó la serie. Minutos más tarde, a los 20, John Espinoza encontró el segundo para el local, tras una gran pared entre el autor del gol y uno de los volantes ofensivos. Hasta ese entonces, eran los ecuatorianos quienes accedían de llave. Sin embargo, Vélez nunca dejó de ir en busca del tanto de la clasificación, y sobre el final tuvo su premio; fue desde los doce pasos, en el pie derecho de Thiago Almada que cambió por gol un absurdo penal de la defensa del Aucas, que con ese tanto, pasó de estar adentro despedirse inmediatamente de la competencia. Perdió Vélez, pero clasificó a la siguiente instancia de la Conmebol Sudamericana y a esta altura, es lo que más importa.
Por: Pablo Mierez (@PabloMierezOk) Cronista Vélez y San Lorenzo