Carlos Zambrano tiene un pie y medio afuera de Boca. Tras una discusión con Hugo Ibarra, el DT decidió apartarlo del plantel y no será tenido en cuenta para el año próximo. Todo esto, en medio de un clima enrarecido en torno a su renovación.
El contrato de Zambrano con Boca vence en junio de 2023 pero existe una cláusula de recisión unilateral a la cual el jugador podía (y aun puede) hacer uso y marcharse libre.
Las charlas de extensión de contrato no prosperaron (de un lado decían que no había fecha de firma de contrato, del otro que el jugador no respondió a la oferta) y todo parecía indicar que el peruano podía llegar a marcharse el 1 de enero.
Ahora, todo esto parecería acelerar la decisión y Alianza Lima lo espera con los brazos abiertos, ya que hace un tiempo ya había hecho una oferta por un préstamo pero no había prosperado. Tal vez, ahora sus caminos si lleguen a cruzarse.