El defensor argentino reapareció tras romperse el ligamento cruzado y volvió a vestir la camiseta del United en la victoria 2-1 ante Crystal Palace. Entró a los 82 minutos, recibió una ovación y encendió la ilusión tanto en Old Trafford como en la Selección.
Diez meses después de una lesión que le cambió el año, Lisandro Martínez volvió a pisar una cancha con la camiseta del Manchester United. El defensor campeón del mundo regresó en la victoria 2-1 ante Crystal Palace por la fecha 13 de la Premier League, ingresando a los 82 minutos en reemplazo de Luke Shaw y siendo recibido con una ovación que mezcló alivio, cariño y esperanza.
El 2 de febrero, ante el mismo rival y en Old Trafford, había sufrido la rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda tras una mala pisada mientras intentaba contener a Ismaïla Sarr. Una lesión grave que exigió cirugía y un largo proceso de recuperación estimado entre seis y ocho meses. Finalmente, tras semanas de trabajos diferenciados, a fines de octubre volvió a entrenarse con el plantel y este sábado selló su tan esperado retorno.
La vuelta de Licha no solo era aguardada por el United, en plena etapa de reconstrucción, sino también por Lionel Scaloni y su cuerpo técnico, que lo consideran una pieza clave dentro de la Selección Argentina. Su presencia vuelve a ampliar el abanico defensivo pensando en lo que viene.
En Selhurst Park, el United tuvo que trabajar más de la cuenta: Mateta abrió el marcador para Crystal Palace de penal a los 36 minutos, pero en el segundo tiempo Joshua Zirkzee igualó a los 54 y Mason Mount completó la remontada poco después. Ya con el partido encaminado, llegó el momento que todos esperaban: Martínez entró y el estadio explotó en aplausos.
Aunque jugó apenas unos minutos, su regreso tiene un valor enorme. Es el retorno de un líder, de un futbolista que contagia personalidad y jerarquía, y que vuelve justo cuando el United necesita recuperar solidez para mantenerse competitivo. Un paso gigante, después de una montaña larga de atravesar.