River le ganó a Lanús en el Monumental por 2 a 1, por la 5ta fecha del Torneo. José Paradela y Brian Romero marcaron para el local, mientras que Lautaro Acosta descontó para el Granate, que sufrió las expulsiones de Matías Pérez y Brian Caraballo.
River derrotó a Lanús en un complejo partido jugado en el Monumental, en el que los de Gallardo mostraron dos caras muy pronunciadas: una la del primer tiempo, un equipo arrollador, que te asfixia, no te deja progresar, te pone contra las cuerdas y no se cansa de tirar piñas; y otra un tanto más preocupante, la del segundo tiempo, en la que se vio un equipo demasiado largo, con errores defensivos muy marcados y que el arco parece quedarle demasiado lejos si no es por alguna patriada individual de Álvarez, Barco o Fernández.
Ambos con competencia internacional en la semana. River ante Vélez por Libertadores y Lanús ante Independiente del Valle por Sudamericana. Sin embargo, los dos con mayoría de titulares para conseguir puntos algo esquivos en el campeonato que inicia.
Comenzó mejor el local, que manejaba más y mejor la pelota ante un Lanús que fue a replegarse y salir rápido de contra pero que le costaba demasiado recuperarla. Sin embargo, River no era claro y le costaba acertarle a Monetti.
Cuando parecía que Lanús salía del asedio y se animaba a acercarse al área de Armani, el local lo encontraría mal parado en una contra. De esa corrida, Barco condujo y abrió para Paradela, que enganchó hacia al medio y puso el 1-0 con un zurdazo fantástico.
En ese tramo se vio lo mejor de River: presión asfixiante con llegadas ante un rival que se veía sobrepasado.
El local haría otro golazo tras una gran jugada colectiva, que terminó en taco de Paradela en el área y la media vuelta de Romero para poner el 2-0.
Sin embargo, casi de la nada a continuación del segundo de River, Lanús descontó en una buena jugada por derecha y el toque de Acosta tras el centro de Belmonte.
El gol desacomodó al local, que dejó de ser ese equipo asfixiante para pasar a ser algo más terrenal, con imprecisiones y desatenciones alarmantes.
Especialmente en la segunda parte, donde jugó una bastante floja media hora en la que Lanús no lo empató solo porque falló en la definición. Salvo Mammana, el resto de la línea de fondo tuvo un flojo partido, con decisiones e imprecisiones llamativas.
Sin embargo, el Granate no pudo aprovecharlo y los cambios de Almirón tampoco ayudaron. Al contrario. Cuidando jugadores para el partido de Sudamericana, Sand y Belmonte (el mejor) salieron y el ritmo del visitante se aquietó, ya sin poder generar tantas chances.
River fue saliendo de su letargo y empezó a manejar algo mas la pelota, con un Barco (que ingresó por la lesión de De La Cruz) siempre picante y resolviendo casi siempre bien.
Tuvo el 3-1, pero su remate dio en el palo, mientras que tiros de Álvarez y Enzo Fernández se fueron cerca.
Sobre el final, Lanús sufrió las expulsiones de Pérez y Caraballo, que le terminaron de sacar las pocas esperanzas que le quedaban a un elenco de Almirón que preservó jugadores durante el partido, pagó esa cautela con la derrota y ahora deberá viajar a Ecuador para enfrentar a Independiente del Valle por Sudamericana.
Fue victoria Millonaria, que mostró dos facetas bien distintas y dejó alguna luz de alarma de cara a los Octavos de Final de la Copa Libertadores, especialmente en defensa donde se mostró algo endeble. Todo comenzará a resolverse el miércoles, cuando visite Liniers para enfrentar a Vélez.

