El entrenador de Independiente enfrentó los micrófonos luego de la dura caída ante Belgrano y defendió al equipo con autocrítica, pero también con optimismo: “Me siguen representando por sus formas y su entrega”.
Independiente sufrió un nuevo golpe: quedó eliminado de la Copa Argentina tras perder ante Belgrano, y el entrenador Julio Vaccari brindó una conferencia con mensajes firmes, defensa a sus dirigidos y una dosis de autocrítica, pero sin dramatismos exagerados.
“Hoy no es un momento difícil. Momento difícil fue cuando agarré, que perdíamos tres partidos y peleábamos el descenso”, aseguró el DT en el arranque de su análisis, recordando el panorama crítico con el que se encontró al asumir el cargo.
“No somos ni los mejores ni los peores”
Vaccari hizo referencia al cambio de percepción que vive el equipo en función de los resultados recientes, luego de un semestre anterior donde el Rojo había levantado su nivel.
“El fútbol es esto. Con el semestre pasado que tuvimos todo el mundo espera que Independiente pase por encima a los rivales y salga campeón, y en aquel momento mucha gente decía que éramos el mejor equipo. Hoy para muchos somos el peor, pero no es ni una ni la otra”.
Además, remarcó el compromiso del grupo a pesar del tropiezo en Copa Argentina:
“Más allá del resultado yo sigo estando orgulloso de estos futbolistas. Por cómo entrenan, por cómo buscan y por sus formas, me representan. Vuelvo a repetir, cuando todos buscamos y pudimos alinearnos detrás de algo, le competimos de igual a igual a todos”.
Optimismo pese al sabor amargo
Aunque la derrota dejó secuelas y cortó el sueño de avanzar en el certamen federal, Vaccari cerró su exposición con algo de esperanza:
“Tengo una sensación amarga en mi interior. Me gustó el desarrollo del primer tiempo de nuestro equipo, creo que hay cosas positivas para rescatar”.
Independiente deberá ahora enfocarse en el Torneo Clausura, donde buscará recuperarse para no perder terreno. El próximo compromiso será clave para intentar reencauzar el rumbo y sostener la confianza interna que aún conserva su entrenador.