Aquella imagen de Racing, en el primer capítulo de la serie, quedó deslucida en la revancha por los octavos de final de la Copa Libertadores. Es que, en el Cilindro de Avellaneda, cayó por 3-1 ante São Paulo, cerrando un global 4-2, y se despidió del certamen continental.
La Academia inició el encuentro con un énfasis similar al de la ida: dispuesto a tomar posesión la pelota y adelantado hacia el campo rival. Sin embargo, de esto último, fue de lo que pecó, lo que facilitó el gol al Tricolor Paulista. Tras una pelota a espaldas de los zagueros, Marquinhos impactó al poste derecho de cara al arco y Emiliano Rigoni no perdonó ante el rebote a los 44 minutos.
De igual manera al primer tiempo, los de Juan Antonio Pizzi continuaron con los fallos en defensa. Esta vez, sobre el arranque del segundo tiempo, el delantero brasileño recibió un pase raso y lejano de Martín Benítez entre los defensores, para luego tomarse revancha del infortunio anterior y definir firme a la esquina.
Con las deficiencias en la última línea por parte del local, los de Hernán Crespo sacaron mayor rédito de ello a los 58′ a partir de la conexión entre Marquinhos y Rigoni, en la que el argentino sólo tuvo que empujar hacia la red tras la asistencia de su compañero por la izquierda del área.
A los pocos instantes, los de Avellaneda intentaron algo de reacción y descontaron mediante Javier Correa, quien culminó una serie de pases con un colocado tiro al rincón derecho desde lejos.
Ante el paso de los minutos, a Racing se le hizo imposible la remontada y apenas se arrimó al arco contrario en sus aspiraciones. De esta forma, São Paulo sigue en carrera y, en los cuartos de final, chocará con el vencedor de la llave entre Palmeiras y Universidad Católica.
