Boca derrotó a Belgrano por 2 a 0, por la fecha 16 del torneo. Martín Payero y Darío Benedetto marcaron los goles del partido.
Un Boca con muchas bajas se recuperó de la derrota ante River, jugó un gran partido ante Belgrano y gano con autoridad en la Bombonera.
Con buenos rendimientos de algunas apuestas del DT (Medina de 5, Advíncula bien adelante), el xeneize empieza a levantar desde el juego y empieza a ilusionar con un rendimiento que quiere comenzar a vislumbrarse.
Sin Equi Fernández, Valentini, Merentiel, Barco, Pol Fernández, Varela y aun sin Langoni, Zeballos, Valdés y Rojo, Almirón cambió mucho en cuanto al 11 que cayó ante el Millonario. Primero, cambio de esquema, con la vuelta al 4-3-3, con Advíncula arriba, acompañando a Villa y a Benedetto, más Medina de 5, con Payero y Romero a los costados, y la vuelta de Fabra en defensa.
Buena primera etapa del local, que manejaba la pelota e intentaba ser criterioso.
Tuvo el primero pero Benedetto primero y Payero después elevaron sus remates y no pudieron marcar ante un Losada ya vencido.
La visita intentaba salir de contra pero recuperaba muy atrás y quedaba muy lejos de un Romero que prácticamente no tuvo trabajo. Solo un buen cabezazo de Vegetti a contrapié que se fue cerca del segundo palo.
El xeneize acumulaba méritos pero no podía quebrar a su rival, no tanto por virtud ajena sino por impericia propia.
Sin embargo, en la segunda parte, fue una ráfaga. Boca salió bien arriba a golpear a un flojo Belgrano, lo fue arrinconando y consiguió lo que merecía.
Primero, con un remate desde afuera del área de Payero que contó con una floja respuesta de Losada; y luego con una polémica, ya que el mismo Payero estaba adelantado, quiso jugar la pelota tras un centro de Advíncula, pero le erró y Benedetto entró solo por el segundo palo para poner el 2 a 0. El VAR no avisó y convalidó el gol.
En ventaja, el xeneize fue mucho más y empezó a descansar con el resultado, fallando muchos contraataques para poder marcar el tercero.
En ellos, decidió mal en casi todos, muchos resueltos por un Villa empecinado en marcar un gol para salir de su mala racha pero no pudo.
De Belgrano en ataque, casi nada. Le costaba muchísimo recuperar la pelota, no tenía circulación y le costó horrores localizar a Vegetti, absorbido por la marca de los centrales.
Fue final y victoria de Boca, al que se le empieza a notar la mano de Almirón. Con más actitud y jugando más adelante de lo que lo hizo en el Monumental, consiguió un triunfo sin atenuantes que lo hace mirar el futuro con cierta confianza.

