Argentina derrotó a Paraguay por 1 a 0 con gol de Alejandro Gómez, por la 3ra fecha del Grupo 1 de la Copa América.
La Selección ganó y se metió en la próxima fase de la Copa América. Sin embargo, jugó el partido más flojo de los últimos cinco, solo 10 minutos le alcanzaron para ganarle a un inofensivo Paraguay, que no aprovechó la fragilidad física y futbolística de la Argentina.
Una vez más, Scaloni priorizó la rotación y la Selección volvió a cambiar de nombres. Adentro Agüero, Di María, Papu Gómez y Paredes, más Messi y Guido Rodríguez. El experimento comenzó bien y le alcanzó para ponerse en ventaja.
Gran jugada con arranque de Messi, toque para Di María que esperó y habilitó al Papu Gómez, que ante la salida de Silva, la pinchó delicadamente por encima del ex-Huracán.
Golazo y comienzo auspicioso para Argentina. Sin embargo, solo le duraría esos 10 primeros minutos. Tras el gol, perdió la pelota, el equipo comenzó a quedar cada vez más largo, se partió, los delanteros nunca ayudaron a la recuperación y todo terminó en un descontrol generalizado, no profundizado únicamente porque Paraguay tuvo la pelota pero nunca supo qué hacer con ella.
Solamente Almirón inquietó a Argentina, que alternó buenas y malas ante un Molina que se bancó bien la brava, casi siempre solo y sin ayuda, ya que nadie bajaba por ese sector.
Así y todo, Argentina tuvo un tiro libre de Messi que se fue cerca y una jugada que terminaba en gol en contra de Alonso que fue anulada por el VAR, aunque no se llegó a vislumbrar el offside.
La segunda parte le quedó demasiado larga a Argentina, que se dedicó a esperar demasiado y solamente estuvo a un buen centro de Paraguay de que todo terminase en empate.
Alguna corrida de Almirón, algún intento de Ángel Romero y no demasiado mas para una Selección paraguaya que tiene buenos nombres conocidos para el futbolero argentino, pero que no terminan de encajar.
En Argentina terminaron saliendo casi todos los de mitad de cancha en adelante, dejando algunas conclusiones. Di María, con poco, fue el mejor de Argentina. Agüero demostró porque no jugó en casi todo el año en Manchester: fuera de estado, falto de tiempo futbolístico y fallando en casi todos los controles. La sociedad Messi-Papu Gomez tiene el mismo tufillo a la de Messi-Dybala: ilusiona por los nombres, pero no terminan de cuajar en cancha porque juegan de lo mismo.
La Selección terminó con algo más de aire, con ingresos con piernas desde el banco, pero no pudo cambiar una imagen gris general de la que solo se puede destacar los tres puntos y asegurar la clasificación y casi que la primera posición (en la que evitaría a Brasil hasta una hipotética final).
Sí, siempre es mejor construir desde la victoria. Y clasificar a la siguiente instancia siempre es más que positivo. Indiscutible. Sin embargo, la postura de hoy fue preocupante. ¿Hubo desgaste? Si ¿Es excusa? Tal vez. El problema reside en que no puede volver a cometer el mismo error de salir a jugar como salió hoy. O con quienes. En un fútbol tan dinámico, un equipo no puede tener en campo tantos jugadores estáticos. La vieja foto de Messi rodeado de 7 u 8 camisetas rivales (que hace tanto no se veía) hoy se volvió a repetir. Con nombres similares a aquellos.
Paraguay perdonó. Otros no lo harán y Argentina sufrirá.

