River cayó 2-1 frente a Tigre, por los cuartos de final de la Copa de la Liga. Los goles fueron de Mateo Retegui y Facundo Colidio para la visita. Descontó Enzo Fernández para River. River tuvo un pésimo partido y se vio sorprendido por un Tigre que fue inteligente en cuanto al juego y en definir las situaciones que tuvo. Solo le queda al Millonario mejorar para conseguir la clasificación para la próxima fase de la Copa Libertadores. Ahora, Tigre enfrentará a Argentinos, que venció por penales a Estudiantes.
Tigre sostuvo su idea frente a River y, para colmo, jugando de visitante. Apostó a presionar arriba e intentó salir de abajo, con prolijidad, pero no temió saltar líneas para Mateo Retegui y Facundo Colidio. De hecho, tuvo las dos primeras chances del encuentro y la segunda terminó en gol. Primero a los 2 minutos, Retegui remató desde afuera del área y Franco Armani respondió enviando al córner. Pero de esa jugada, a los 4 minutos, Zabala sacó el centro desde la izquierda, hacia la posición de Retegui, que acomodó el cuerpo para poder cabecear y terminó marcando el 1-0 para la visita.
Si bien River reaccionó con un par de aproximaciones interesantes, jugo incómodo, por momentos cediendo el control del partido y sin hacer pie en el mediocampo. La posesión de River se tornó infructuosa ante el buen posicionamiento de Tigre y su plena concentración para cortar y salir rápido para lastimar. El foco de la visita estuvo en nublar la imaginación de Enzo Pérez y Enzo Fernández, las dos piezas en las que se apoya mayoritariamente el juego de los orientados por Gallardo.
Pero a los 20 minutos, el Millonario encontró espacios. De la Cruz habilitó de cabeza y Pochettino, mano a mano, resolvió cruzado y desviado. Pero el Matador también pudo ampliar, por ejemplo, con el intento de 50 metros de Colidio que tapó Armani, o el cabezazo de Prediger, que ganó en las alturas, pero le salió muy al medio. Los de Victoria ofrecieron varios puntos altos, como Víctor Cabrera y Abel Luciatti, Lucas Blondel, Zabala, Castro y los delanteros. Gallardo vio los últimos minutos antes del descanso sentado en el banco, con el gesto adusto, disconforme con la versión que vio de sus dirigidos.
River exhibió otra dinámica desde que pisó en el césped en la segunda parte. Con pases más directos y mayor movilidad, empezó a cercar a su rival, que de todas formas inquietó con un tiro cruzado de Retegui. Gallardo y su asistente, Matías Biscay, reclamaron enfáticamente que sus pupilos buscaran romper de media distancia. Y Enzo Fernández probó, cerca de los 12 minutos, cuando De la Cruz le levantó la pelota y el ex Defensa le pegó de aire desde el borde del área y la clavó en un ángulo para rescatar a su equipo y rubricar el 1-1.
Pero el partido siguió siendo cambiante y regalando emociones. En el mejor momento del equipo de Gallardo, Tigre volvió a golpear. Paulo Díaz erró un pase en la salida, lo interceptó Colidió, quien se transformó en un tren. Lo superó con un enganche y definió ante la salida del arquero para gritar el 2-1. Con el correr de los minutos y la evidencia de que no se trataba de la mejor jornada de River, Gallardo fue modificando la estructura en pos de un juego más directo, recargando el área con centros. Pudo haber igualado Romero, con una pirueta alta. También Fernández de tiro libre. En el medio, la polémica: Palavecino corrió mano a mano, Marinelli salió a cortar y Palavecino cayó en el área. Para Espinoza no fue penal, y para el VAR tampoco.
Pero los últimos minutos, fueron de puro corazón de River, que intentó al como sea. Cosa que no se le suele ver a River. Pero el resultado no se modificó. Y fue victoria de Tigre, que supo cómo jugarle a River y como bloquearle los espacios, además de cortarle el circuito de juego. Por el lado de Tigre, ahora enfrentará a Argentinos, el próximo domingo, en la cancha de Huracán. Por el lado de River, ahora lo que le queda es solo cerrar su participación de Copa Libertadores, dentro de una semana, cuando enfrente a Colo Colo en el estadio Monumental.

