Tigre derrotó por penales a Argentinos Juniors (3-1 en la serie), tras el empate 1 a 1 en los 90. Alexis Castro y Gabriel Ávalos marcaron los goles del partido, mientras que Gabriel Florentín se fue expulsado.
Y de repente, el calendario marcó 2019. Tigre y Boca definirán en Córdoba el torneo de la Copa de la Liga.
El Matador se quedó con un partido muy duro ante un bravísimo Argentinos, que jugó la mitad del partido con uno menos pero siempre se animó, terminó consiguiendo el empate cerca del final pero en los penales tuvo varias ejecuciones flojas, Tigre metió todos y se metió en la gran final, ante un viejo conocido al que enfrentó la semana pasada.
Buen arranque del Bicho, que presionaba a Tigre bien arriba en la salida y no lo dejaba jugar, aunque no podía generar peligro.
El Matador se empecinaba en salir de abajo pero le costaba progresar, aunque cuando lo lograba, tampoco podía llegar hasta Lanzilotta.
Sin embargo y cerca del final, se fue expulsado Florentín en Argentinos en una jugada que terminó torciendo el rumbo del encuentro. Esto hizo que el Bicho se agruparon un poco mas atrás, dejándole la pelota a Tigre, que amenazó con algunos centros cruzados, pero que no terminaron de generarle peligro al arco de Lanzilotta.
En la segunda parte, Martínez movió el esquema. Castro y Zabala cerrados a pierna cambiada para darle todo el carril a sus laterales, y así logró quebrar el marcador.
Pase en cortada de Zabala para Retegui, que tiró la diagonal y el centro atrás para Castro, que entró como 9 para poner el 1-0 casi en el área chica.
En ventaja en el resultado y numéricamente, Tigre manejó mucho más la pelota y los tiempos, ante un Argentinos que tuvo que meter mano por todos lados para ir a buscar el empate.
Así, Reniero, Verón y Salazar saltaron a la cancha, le dieron un poco mas de compañía a un solitario Ávalos, pero igualmente no podía llegar hasta Marinelli.
Solo tras un error del arquero en un pase largo interceptado por Salazar que tardó en definir con el arco vacío.
Cuando todo parecía que terminaba 1-0, un error entre Prieto y Cabrera terminó con la pelota en Ávalos, que eludió a Blondel y, con una hermosa definición, puso el empate, a nada del final.
En la serie, Vera, Salazar y Reniero fallaron sus tiros, Tigre acertó los tres y el Matador se metió en la gran final por el título, en un estadio que le trae buenos recuerdos y contra el mismo rival contra el cual tuvo su única consagración.
Campaña espectacular del Matador, que viene de ascender esta temporada y cerrará el semestre con la posibilidad de sumar el segundo título en su historia.

