Tigre venció 1-0 a Sarmiento, que no le dieron un claro penal en el tiempo adicionado lo que generó la bronca de los jugadores del Verde en un final escandaloso. En esa jugada el VAR a cargo de Fernando Espinoza no lo llamó a Nicolás Ramírez para que revise la jugada, lo que potenció el enojo de los futbolistas visitantes. Cabe recordar que el elenco de Junín se está jugando la permanencia y hoy estaría perdiendo la categoría.
Luego de un arranque parejo se hizo presente la pierna fuerte y Mateo Retegui, que fue amonestado, zafó de la expulsión lo que generó la bronca del entrenador visitante, Israel Damonte que llegó a meterse en el campo de juego para reclamarle al árbitro Nicolás Ramírez y recibió la tarjeta roja.
El DT del Verde no fue a los vestuarios y se las arregló para dar indicaciones detrás de una puerta de vidrio. No obstante, sus dirigidos cumplieron con una buena labor y se acercaron al área rival.
Sin embargo, fue el Matador el que se puso en ventaja a los 35 minutos con el tanto de cabeza de Blas Armoa.
Antes del inicio de la segunda mitad hubo un hecho llamativo ya que el juez no pudo comenzar el juego pues olvidó las tarjetas en el vestuario.