Boca cayó ante Tigre por 1 a 0 en la Bombonera, por la fecha 3 de la Copa de la Liga. Abel Luciatti marcó el único gol del encuentro.
Un Boca mix cayó bien ante Tigre de local y sigue con su andar irregular en el torneo, donde perdió dos partidos seguidos. Los de Victoria, con el debut de Pusineri como DT, jugaron un sólido partido, llegaron una vez y aguantaron el resultado después.
Tras la victoria por penales ante Racing por Copa Libertadores, los de Almirón volvieron a jugar un flojo partido al igual que en Junín. Hasta el desarrollo del partido fue similar al de aquel partido ante Sarmiento.
Porque Tigre aguantó, consiguió el gol de la ventaja, se replegó atrás y el Xeneize no tuvo demasiadas ideas para vulnerarlo, repitiéndose en centros y más centros que caían en cabezas visitantes.
Para darle rodaje a todos, Almirón rotó con respecto a ambos partidos (Sarmiento y Racing). Así, Romero, Equi Fernández, Advíncula y Cavani repitieron, el uruguayo haciendo dupla arriba con Benedetto.
Sin embargo, jugó un muy flojo primer tiempo en donde casi no pudo generarle chances a un Tigre que esperaba e intentaba salir de contra.
Boca, demasiado pendiente de lo que pudiera hacer Zeballos, que a veces peca demasiado de individualismo. Con algunos toques de Cavani que bajaba hasta el medio para tener contacto con la pelota, pero muchas veces infructuosos y quedando muy lejos del área, con Benedetto desconectado.
Cerca de los 40, Luciatti marcaría el 1 a 0 de cabeza tras un córner, donde apareció tras una marca en zona que falló y dejó solo al central.
El gol en contra expuso aún más los problemas del mediocampo local, que tenía la pelota pero en muchos momentos no sabía qué hacer con ella.
En el entretiempo, volvió a salir Benedetto para el ingreso de Taborda, acomodar a Zeballos más arriba e intentar darle algo más de juego al medio.
Lo mismo con la salida de Campuzano y el debut de Bullaude, pero el trámite siguió igual.
Así, Boca se repitió en decenas de centros que eran despejados por Rojas y Luciatti, ambos de gran partido.
Si hasta la gente perdió la paciencia en algunas jugadas que el local tocaba la pelota entre los centrales y parecía no saber bien que hacer.
Y fue derrota nomas. Justa victoria de Tigre que marcó la diferencia y se aferró con las garras a los tres puntos, que lo ayudan a tomar aire y a despegarse del lote del fondo que tanto preocupa.
Boca volvió a mostrar su otra cara. La del torneo local donde no termina de hilvanar buenos rendimientos. Tal vez tenga que ver con tanta rotación producto de la Copa. Igualmente ahora tendrá dos semanas y un par de semanas más para preparar la serie ante Palmeiras donde deberá afianzar un once confiable.

