Tigre derrotó a Boca por 3 a 0 en el José Dellagiovanna, por la fecha 18 de la Liga Profesional. Nehuén Paz, Agustín Cardozo y Sebastián Medina marcaron los goles del local.
El ciclo de Gago en Boca comenzó con una dura derrota en Victoria, ya que fue goleado por Tigre 3 a 0, en un resultado algo mentiroso pero real en sí.
El Xeneize jugó un muy flojo primer tiempo y se fue en desventaja, mejoró bastante en la segunda parte y mereció el empate, pero desperdició muchas chances, se chocó contra Zenobio y Tigre aprovechó sus dos ataques para darle cifras de goleada a un trámite que, si bien fue algo superior, el resultado quedó demasiado abultado.
Como primer once, casi todos los referentes en cancha para el Xeneize, con las vueltas de Romero, Rojo, Advíncula y Cavani, algún refuerzo (Miramón y Aguirre), más las opciones lógicas.
Tigre, algo relajado tras la quita (¿la quita?) de los descensos, salió con lo mejor en cancha y por momentos se llevó puesto a su rival, que no encontró el partido en toda la primera etapa.
El Matador fue más durante toda la primera etapa, con un equipo más despierto y aceitado ante uno que mostró varios desajustes en su funcionamiento.
Cerca de los 27, abrió el marcador de la mano de Pehuén Paz, con algo de polémica.
Porque Cachila Arias bajó la pelota en la previa al remate de Paz, y todo Boca reclamó que había pegado en la mano del paraguayo.
Paz definió, la pelota tomó efecto tras un roce en Rojo y se metió por encima de Romero en el segundo palo. Echenique y el VAR convalidaron y fue el 1-0.
Cerca del final, Armoa ponía el 2 a 0 aprovechando un despeje desde el fondo que encontraba mal parado a todo el fondo Xeneize, pero era anulado por offside.
La segunda parte fue distinta. Boca salió mucho más adelante, mejor plantado. Con Zenón más participativo, Aguirre más punzante y los laterales más arriba, comenzaba a apretar a Tigre contra su arco y empezó a generar chances claras.
Porque Zenobio tuvo que revolcarse y ahogarle el grito al visitante varias veces. Primero ante un cabezazo de Aguirre, y poco después otro a Cavani. También la suerte le sonrió, porque en una mala salida del arquero en un córner, la pelota rebotó en Rojo y salió al lado del palo.
La entrada de Zeballos fue otro mazazo para el encuentro, que desbordaba en cada intervención y complicaba a todo el fondo local, con el arquero teniendo que taparle algún remate peligroso.
Sin embargo, el Xeneize se comenzó a repetir demasiado en centros que despejaban Arias, Paz y el ingresado Nardelli, ya que Domínguez había plantado línea de 5 decidido a resistir.
En el juego de los cambios, él acertó y Gago no, ya que Zenón salió en su mejor momento y Pol Fernández no entró del todo bien. Así, Tigre comenzó a salir del asedio.
Y faltando 5, en un córner que consiguió el local en una de las pocas incursiones ofensivas de la etapa, Arias cabeceó, la pelota dio en el palo, Forclaz capturó el rebote y Cardozo aseguró el gol sobre la línea para poner el 2 a 0 y liquidar la historia.
El segundo gol derrumbó a un Boca frágil de mandíbula, que tuvo que ver como Medina le marcaba el tercero a los 93 minutos para darle cifras de una exageradísima goleada al marcador final.
Fue derrota 3 a 0 para Boca, que fue castigado por su falta de precisión y se terminó quedando con una dura caída en la previa al choque por Cuartos de Final de Copa Argentina ante Gimnasia de La Plata, el próximo miércoles en Rosario.
Gustazo para el local, que tuvo la buena noticia de sacarse la soga del cuello con el tema de la permanencia y luego goleó al Xeneize para cerrar un sábado de fiesta.

