La crisis económica del club rosarino se profundiza y el partido ante Racing podría estar en riesgo.
Newell’s Old Boys atraviesa horas críticas. Por segundo día consecutivo, el plantel profesional decidió no entrenar en reclamo por salarios adeudados, y a la protesta se sumaron también los empleados del club. La medida encendió las alarmas en la previa del encuentro frente a Racing, ya que la continuidad de las actividades podría verse comprometida si no hay una respuesta dirigencial en las próximas horas.
Este martes, los jugadores se presentaron en el predio de Bella Vista y realizaron apenas algunos movimientos livianos, pero sin llevar a cabo el entrenamiento formal. Según trascendió, la dirigencia acercó fondos para saldar parte de la deuda: se abonaría hasta septiembre a los futbolistas juveniles y hasta agosto a los de mayor experiencia. Sin embargo, la situación dista de resolverse.
El plantel difundió un comunicado en el que explicó los motivos de la medida:
“El plantel profesional de Newell’s comunica que, ante los reiterados incumplimientos de las promesas de pago por parte de la comisión directiva durante los últimos meses, ha decidido no entrenar en la jornada para visibilizar así la delicada situación”.
En otro fragmento, los futbolistas remarcaron que priorizaron el aspecto deportivo hasta confirmar la permanencia en Primera División:
“En todo este tiempo hemos priorizado el interés superior de la entidad debido a la situación futbolística, pese al padecimiento de los integrantes más jóvenes que desde hace un tiempo están en un estado de vulnerabilidad económica por no percibir sus haberes”.
El comunicado concluye con un pedido urgente a la dirigencia para destrabar el conflicto y garantizar el cumplimiento de los compromisos salariales. De no concretarse los pagos prometidos hacia el final de la semana, tanto el plantel como los trabajadores advirtieron que podrían endurecer las medidas, lo que pone en duda la disputa del próximo partido ante Racing.