River cayó 1-0 frente a Talleres, por la fecha 11 de la copa de la liga. El único tanto del partido lo hizo Diego Valoyes. Con un equipo alternativo, River no estuvo a la altura para afrontar este encuentro que se vio complicado mucho en el plano defensivo. Por eso Talleres en cuanto se propuso a atacarlo le generaba situaciones de peligro. Aunque la derrota lo deja un poco lejos de la punta, todavía sigue en puestos de clasificación, pero no debe relajarse si quiere clasificar a la próxima instancia.
Un River alternativo buscó emular el funcionamiento del titular, aún con algunos retoques de estilo, como la inclusión de Emanuel Mammana jugando como lateral derecho, siendo central. También apostó a presionar alto y a encontrar generación de juego con Tomas Pochettino, Agustín Palavecino y José Paradela junto con Santiago Simón, intentando salir por abajo mientras su rival se lo permitió.
Sin embargo, Talleres obturó los circuitos con las líneas bien juntas y prescindió de la elaboración, desplegándose en un 4-2-4 en ataque a partir de pelotazos largos para que pivoteen Michael Santos y Federico Girotti, o que encuentren el espacio abierto Diego Valoyes y Héctor Fértoli. La consecuencia, un desarrollo con muy pocas llegadas.
El primer remate franco al arco de la visita se dio a los 33 minutos, con un intento de Palavecino que se fue por encima del travesaño. También cerca de los 40 minutos tuvo la chance más clara del capítulo inicial. Probó Paradela, Herrera dio rebote, le quedó a Zuculini, otra vez contuvo el guardameta, y en el tercer intento, ante el tiro de Simón, Pérez frenó la pelota con el pecho cerca de la línea.
Ya en el segundo tiempo, Talleres complicó a River desde el comienzo. Con otra mentalidad y otra actitud, lo fue empujando. Primero, con la falta de Paradela que derivó en un tiro libre en el borde del área, el VAR analizó si fue penal y concluyó que no. Pero luego llegó el gol de Talleres a los 8 minutos del ST. Girotti envió el centro, Benavídez devolvió y Valoyes, con una pirueta ante la pasiva salida de Armani, marco el 1-0.
Ya la “T” en ventaja, continuo con su dominio por un buen raro del partido, hasta el punto que Michael Santos estuvo cerca de ampliar la diferencia. Marcelo Gallardo, entonces, movió el banco con intensidad. Mandó al campo a Enzo Fernández, Matías Suárez y Nicolás de la Cruz. A los 27, el uruguayo armó una acción individual aprovechando una cortina del ex Belgrano, remató, y forzó una enorme atajada de Herrera. Pero en el contragolpe, Talleres agarró mal parado al equipo, Girotti se fue solo mano a mano y definió muy mal ante la salida de Armani.
River estaba partido en el medio y empezó a caer en la desesperación por llegar al empate en el partido, dejando enormes huecos en el retroceso que Talleres aprovechaba bien después de cambiar a los tres de arriba. A Suárez nunca le pudo llegar limpia una pelota a pesar de los esfuerzos de Nicolás De la Cruz y Enzo Fernández por romper a espaldas de los volantes rivales.
Tampoco los envíos largos de González Pirez pudieron encontrar receptores. Herrera entró sobre el final por Mammana para hacer ancho al equipo y que lluevan centros al área. Por eso la idea no salió como Marcelo Gallardo esperaba porque Talleres contuvo los pocos avances y además el desorden en el que se metió River no le permitió desbordar por afuera o encontrar los espacios por dentro. Por eso River no estuvo a la altura del partido y termino perdiendo el partido.