Talleres derrotó por 1 a 0 a Huracán por la fecha 25 de la Liga Profesional, con gol de José Romero.
En una de las últimas jugadas del partido, Talleres le ahogó el grito de campeón a River (al menos por unas horas), pudo vencer y ponerle algo de suspenso a la definición del campeonato, hundiendo aún más a su rival Huracán, que no puede salir del fondo.
Un error en la salida de Novillo y una avivada entre Garro y Romero le dio la victoria a un Talleres que había hecho un irregular partido en el que había fallado en el área, aunque esa jugada le dio 3 puntos para ponerse a 6 de River.
Ambos con cambios. Huracán, con varias bajas y varios pibes en mitad de cancha, mientras que Talleres con algunos suplentes, teniendo en cuenta el choque ante River (justamente) por Copa Argentina del jueves.
Y comenzó parejo el partido. Con algo más de tenencia de la visita y más intentos de ataque con un siempre picante Valoyes, pero sin terminar de ser claro.
El local, por su parte, quiere comenzar a mostrar una cara distinta, pero su propia limitación lo llevaba a jugar apurado, moviéndose al ritmo del nerviosismo de la tribuna.
Así, el primer tiempo se fue sin mayores situaciones de gol más que algún remate mordido de Valoyes o Garro.
La segunda no fue muy distinta. Talleres con tenencia pero poco peligro y Huracán esperando, queriendo luchar pero con pocas ideas cuando la recuperaba, más preocupado en discutir o reclamarle a Echenique.
Gandolfi movió el banco, mandando a la cancha a Sosa, Suarez, Oliva y Romero, pero nada parecía que vaya a cambiar y las esperanzas de Talleres empezaban a desvanecerse.
Sin embargo, casi a los 40 minutos y en una jugada que no prometía nada, Garro presionó a Novillo, el ex-Racing la perdió y Garro se fue solo ante Chaves, tocó al costado para Romero y el 34 puso el gol del triunfo y del suspenso al torneo.
El gol derrumbó al local al que, entre sus propias limitaciones y que la gente explotó de furia, se le hizo imposible los minutos que quedaban.
Intentó a los pelotazos, a algún rebote en alguna jugada, pero la suerte no lo acompañó, y encima quedaba regalado en el fondo y la T, de haber estado un poco más fino en la definición, podría haber estirado la ventaja.
Tras una pequeña demora por una agresión a Chaves (pirotecnia que le explotó cerca), el encuentro finalizó con victoria para Talleres, entre abrazos visitantes y decepción local, que se retiró entre silbidos, insultos a la comisión directiva y mucha bronca.
La T consiguió su objetivo. Le puso algo de suspenso a la definición, ganó y ahora deberá esperar una ayuda de Estudiantes para que River no grite campeón mañana.
Situación crítica para Huracán, que no para de perder y todo cada día le cuesta más. De la mano de Martínez quiere asomar un cambio, pero sigue sin poder lograr victorias y sus competidores siguen sumando.

