River cayó 1-0 frente a Talleres, por los 16 avos de Copa Argentina. El único tanto del partido fue de Rodrigo Garro. River no pudo derrotar a la T, que hizo el partido que tenía que hacer y avanzó de ronda. Los cambios del técnico no hicieron efecto en el equipo y terminó jugando de una manera irreconocible. Cortó un invicto de 32 partidos en la Copa y además de 18 partidos sin perder en Mendoza. Talleres en la próxima ronda jugará contra el ganador de Colón o Lanús.
El encuentro comenzó de ida y vuelta y con mucha intensidad. Tal vez sin demasiadas situaciones claras de gol en el inicio, más allá de un balón detenido en el inicio que terminó en gol de Talleres, bien anulado por offside, y un centro de Andrés Herrera que buscó a Esequiel Barco en el punto penal, también en clara posición adelantada. El equipo de Javier Gandolfi salió a presionar sobre la salida del Millonario y llevó a River a jugar un partido incómodo, casi desde el comienzo del encuentro.
Más allá de cierta paridad en el primer cuarto de hora, Talleres comenzó a generar algunas chances de peligro a partir de algunos errores defensivos de River. La primera situación clara nació justamente de un lateral rápido que sacó la “T” y que encontró al fondo de Millonario totalmente dormido. Ortegoza sacó un remate desde afuera del área que alcanzó a desviar Franco Armani. A partir de los 25 minutos de juego, Talleres logró dominar todo el encuentro y comenzó a jugarse el partido que había planificado su técnico. Para ese tramo del encuentro, River solo se sostuvo por Armani.
Porque sacó una clara a los 29 minutos, con un puñetazo en un tiro libre de Nahuel Bustos. Ocho minutos después, le tapó un mano a mano a Ramón Sosa con una atajada espectacular. En el medio, Rodrigo Garro tuvo un remate que dio en el poste izquierdo. El gol de Talleres se olfateaba desde hacía varios minutos, pero llegó de la manera impensada. Fue a los 41 minutos del primer tiempo, cuando un centro al segundo palo que no alcanzó a conectar Bustos y una pelota que quedó viva tras un centro desde el otro sector.
El que capturó el rebote fue Rodrigo Garro, que le quedó una especie de penal en movimiento y marcó el 1-0. Tras el gol de Talleres, River salió a buscar rápidamente la igualdad y tuvo en los minutos finales las chances de gol que no había contado hasta el momento del 1-0. A los 44 minutos, Nico De La Cruz quedó de frente al arco y sacó un remate desde la puerta del área que salió apenas desviado. Dos minutos después, tras un desborde de Andrés Herrera por la derecha, llegó un centro milimétrico contra el punto del penal para la sorpresiva aparición de Rodrigo Aliendro, que definió de cabeza y encontró una respuesta fantástica de Guido Herrera, el arquero de Talleres.
En el segundo tiempo, el último campeón del fútbol argentino tuvo en los primeros minutos dos chances muy claras. Primero a los 3 minutos y tras un centro de Barco desde la derecha, apareció Robert Rojas en el centro del área para anticipar de cabeza. El cabezazo salió al medio y a las manos de Guido Herrera, que estaba bien ubicado. Un par de minutos después, el arquero de Talleres le sacó un disparo a Nacho Fernández, que recibió de Beltrán y quiso colocar la pelota junto al palo. Luego River lo volvió a tener a los 19 minutos, cuando Nacho Fernández llegó otra vez con una chance concreta, esta vez luego de recibir un bochazo largo de Enzo Díaz.
El 10 de River definió con un zurdazo que se fue por encima del travesaño, apenas desviado. En la jugada siguiente reaccionó Talleres desde la habilidad de Ramón Sosa, que sacó a bailar a Robert Rojas y definió con un disparo cruzado que alcanzó a desviar Armani con la punta de los dedos. Otro gran atajada del arquero Millonario. Con el correr de los minutos, Talleres se fue aferrando cada vez más a la idea de salir de contragolpe y River, con la pelota en su poder, tampoco encontraba demasiado los caminos. Para colmo, el entrenador decidió meter mano en el equipo y los cambios volvieron a empeorar el funcionamiento.
El ingreso de Pablo Solari no generó soluciones, mucho menos cuando entraron Palavecino y Paradela por De La Cruz y Nacho Fernández, los dos mejores del Millonario en el segundo tiempo. Sobre el final, River quemó las naves y mandó a Borja y Rondón para jugar con un doble nueve en los últimos minutos. River llenó de centros el área de Talleres, pero no encontró casi nunca un receptor claro. Solamente una vez pudo anticipar el venezolano, pero su remate se fue apenas ancho. Entonces no hubo tiempo para más y terminó cayendo. River no hizo un buen partido, fue superado por su rival y cuando intentó ser superior, no logró demostrarlo. Volvió a caer luego de 32 partidos en Copa Argentina y cayó en Mendoza luego de 18 partidos.

