Vélez e Independiente empataron sin goles en Liniers, en un partido más que parejo y sin sobresaltos.
En la noche calurosa del José Amalfitani se presentaron Fortineros y Rojos para dar un encuentro que en la previa parecía que iba a dar mucho que hablar, pero tan solo fue un partido más.
Desde el arranque, se supo lo que iba a ser el duelo. El Rojo trataba de salir jugando, y pasada la mitad de la cancha, intentaba con algún pelotazo. El Fortín, siguiendo la misma línea, apenas tocaba un poco más, pero finalizaba las jugadas de la misma forma. La única diferencia, tal vez, era que el local presionaba y ganaba mejor la pelota.
En el complemento, el partido no cambió mucho. Independiente dependía de alguna genialidad de Kevin López o Nicolás Vallejo, irónicamente dos de los que terminaron saliendo. Vélez, recién sobre el final, intentó alguna que otra jugada combinada, pero no le generó mayores problemas a Rodrigo Rey. Tan solo un tanto de Castro que fue anulado por posición adelantada. Luego Independiente inquietó algunas veces a Burián con pelotas paradas ejecutadas por Cazares que pasaron un poco cerca del arco del local pero que no generaron mucho daño.
Al finalizar el encuentro, el 0-0 terminó siendo lo más justo. El Rojo mostró una involución respecto de la derrota con Platense, ya que ni siquiera logró lastimar por las bandas.
Así pasó su tercer encuentro con un empate y los dos se encuentran en el torneo con la misma cantidad de puntos, con tan solo 4 de 9, con mucho que mejorar de ambas partes.

