Pasaron 30 años de unos de los triunfos más recordados en la historia de los Mundiales, era un 24 de junio de 1990 en pleno mundial de Italia, y después de haber pasado con lo justo y necesario la fase de grupos la selección Argentina enfrentaba a Brasil
La selección Argentina dirigida por Carlos Bilardo y comandada dentro de la cancha por Diego Maradona, se encontraban con un Brasil que venía como serio candidato a quedarse con el Mundial, para colmo el conjunto argentino tenía a un Maradona con el tobillo casi destruido, incluso antes del partido se tuvo que infiltrar para poder jugar
Un encuentro en donde la fortuna estuvo del lado del conjunto argentino, tres tiros en los palos de Brasil hacían que milagrosamente el partido se encontrara sin goles a falta de 10 minutos para llegar al final, en ese momento apareció la figura de Diego Maradona, encarando por la mitad de la cancha y con justo asistiendo a Claudio Caniggia, quién después de eludir a Taffarel el con un toque elegante, estampo la pelota en la red, para marcar así el único tanto del partido
Sin lugar a duda fue uno de los goles más gritados por los hinchas argentinos, no solamente por el contexto de quién era el rival, sino por todo lo que tuvo que sufrir a lo largo del partido
Pero no solo es recordado desde el resultado y por lo que fue el partido en sí, también nace la leyenda del famoso “Bidón de Branco” que unos años después el mismo jugador de Brasil relataría
El asistente entró con una heladera que tenía botellas de agua mineral y cantimploras. «Galíndez, el masajista, me dio algo. Y tuve problemas serios. Me sentí atontado», relató Branco años después. Y sentenció: «Eso no influyó en el resultado, Argentina ganó por una jugada genial de Maradona. Si yo hubiese tenido el control antidopaje, podría haber recibido una durísima sanción».
Marcelo Coccaro @marceloccc1