Santos derrotó a Boca por 1 a 0, por la 4ta Fecha del Grupo C de la Copa Libertadores. Felipe Jonatan marcó el único gol del encuentro.
Boca no se trajó nada de su viaje a Brasil, perdió contra Santos, quedó tercero y (con la victoria de The Strongest ante Barcelona) el grupo se comprimió en seis puntos. Justo en la previa del Superclásico por los Cuartos de Final ante River por el torneo local.
No jugó bien, le faltó dinámica y se demoró en los cambios, ante un rival brasileño que estrenó DT y, con poco, le terminó ganando a un Boca que le costó mucho generar peligro y los cambios tampoco aportaron soluciones.
Con el Clásico a la vuelta de la esquina, pero tras varios partidos de rotación, Russo decidió poner titulares en Vila Belmiro para lograr un resultado que encamine la clasificación. Así, vio la vuelta de los tres pibes del medio, más Villa-Tévez-Pavón arriba.
Arrancó mejor que el local, manejando los tiempos, presionando a un Santos que se replegó y le dejó la pelota para salir de contra, pero se defendía mal.
Tuvo una chance clarísima Boca, tras una largo pase de Izquierdoz para Pavón, que dejó a Tévez solo frente al arco, pero al Apache se le fue el tiro por encima del travesaño.
Sin embargo, se fue desinflando y Santos comenzó a crecer. Desarrollo muy similar al partido disputado entre estos mismos rivales en la Bombonera, pero con los roles invertidos; con la diferencia que Santos lograría la ventaja antes del cierre de la primera parte.
Una gran jugada de Ángelo por izquierda encontró a la defensa de Boca mal ubicada, el centro rasante pasó por el medio del área entre todas las piernas de los jugadores Xeneizes, le llegó a Felipe Jonatan, que tiró un pie a pie preciso y precioso para dejar desairado a Varela y hacer inútil el esfuerzo de Buffarini y, luego, definir al segundo palo de Rossi, que nada pudo hacer. Golazo, ante la pasividad visitante, justo antes del final del primer tiempo.
En la segunda parte, las corridas de Villa y Pavón empezaron a ser menos comunes y más solitarias, ya que no había nadie que los acompañara, con Tévez y los volantes quedando muy lejos de ellos.
Cada avance de Santos parecía medio gol, con un Boca que no se jugaba del todo a empatar pero dejaba espacios. Especialmente por los laterales, con el mal partido de Fabra y Buffarini.
Desde el banco tardaron mucho en llegar respuestas y, cuando llegaron, fueron confusas. Rojo por López y Soldano por Tévez (tal vez pensando en el domingo), pero el trámite no varió demasiado.
Solo algún embate de Pavón y la claridad para quitar y jugar de Varela quedaron para rescatar en Boca, que jugó mal y volvió a perder por Copa.
Tercero por diferencia de gol pero con dos partidos restantes de local, clasificar no debiera ser una quimera, ni tampoco la derrota y el flojo rendimiento del mediocampo debiera derribar la creencia en el trió de juveniles que venían rindiendo más que aceptablemente.
Lo que sí, debe ser una luz de alarma para lo que viene. Con ambas definiciones en camino (una, un mano a mano el domingo con River como próximo rival), no puede dar ninguna ventaja. Hoy tardó, dio minutos y le costó quedar tercero.
