Con un final caliente, que tuvo expulsados y un gol agónico, San Lorenzo y Huracán terminaron igualando 1-1. Los dos equipos terminaron con diez jugadores.
El clásico de barrio se lo estaba llevando Huracán gracias a la pegada de Nacho Pusetto, pero en el final un penal a favor del local le dio la posibilidad de llegar al empate a San Lorenzo con Adam Bareiro.
Un primer tiempo parejo, en dónde Huracán tuvo la situación más clara con un disparo de Coccaro que dio en el travesaño.
En los primeros minutos del segundo tiempo, una falta de Gastón Hernández le valió la segunda tarjeta amarilla y por ende la expulsión.
Con la ventaja numérica y siendo algo más que el local, Nacho Pusetto abría el resultado.
Pero en el final (tras un penal), Adam Bareiro igualaba las acciones pero en el festejo del tanto logrado, un gesto hacia el banco de suplentes de Huracán provocó que se armara un tumulto y Nacho Pusetto viera la tarjeta roja por parte del árbitro.
Sabor amargo para Huracán que en los minutos finales se preocupó más por cuidar la mínima ventaja que por buscar el segundo tanto; premio a San Lorenzo que no bajó los brazos y mantiene una racha muy positiva ante su clásico rival.