San Lorenzo volvió a la victoria. En Santiago del Estero, le ganó 2 a 0 (Iván Leguizamón y Adam Bareiro de penal marcaron los goles) a un flojísimo Central Córdoba y consiguió su primer triunfo en el torneo.
El equipo de Insúa dejó buenas sensaciones en el complemento tras una muy floja primera parte y se trajó los 3 puntos desde el norte, ante un conjunto de Rondina que jugó el partido más flojo de su torneo.
San Lorenzo, con muchos pibes (demasiados, tal vez), sin Martegani ni Ortigoza, y con la novedad de Batalla por Torrico en el arco, más la línea de 5 atrás y Cerutti y Braida intentando a acompañar a Bareiro adelante.
Primer tiempo sin emociones. El local manejaba la pelota sin profundidad ante un Cuervo que siempre ubicaba 9 jugadores detrás de la línea de la pelota, dejando a Bareiro exageradamente solo, corriendo y luchando contra los centrales santiagueños.
Solo algún tiro libre de Central Córdoba hacia levantar a la gente de sus asientos, pero no por demasiado tiempo. Así, con Batalla y Toselli sin mucho trabajo, se fue la primera parte.
En la segunda, salió mucho mejor la visita. Sin brillar, pero afirmándose atrás y con un cambio clave que torció el rumbo del partido: el ingreso de Leguizamón.
El chico de 19 años hizo un surco en el costado derecho del ataque y fue protagonista sustancial de ambos goles de San Lorenzo.
Primero como autor, tras un remate propio pifiado que le quedó a Cerutti, que lo volvió a asistir para marcar el 1-0; y cerca del final, con una larguísima corrida de 50 metros para dejar atrás a Di Benedetto, al que no le quedó otra opción que bajarlo entrando al área. Penal vía VAR y gol con suspenso de Bareiro, ante un Toselli que se estiró y la tocó pero no pudo sacarla.
Durante el intervalo entre goles, Central Córdoba tuvo mucho la pelota pero volvió a carecer de profundidad y peligro.
Solo con alguna pelota parada inquietaba a Batalla, que si tuvo que responder en la más clara del local donde, tras un centro y un rebote, Pereyra cabeceó en el área chica pero el arquero ex-River achicó rápido y terminó tapando con el rostro. Muy poco para un equipo que busca puntos como agua en el desierto.
Fue final y buena victoria para San Lorenzo, que consigue la primera en el torneo tras los primeros tres empates seguidos. Aparte, tuvo sus mejores tramos en este certamen y se ilusiona con sacar adelante este magro presente con los chicos empujando y tirando del carro.

