San Lorenzo le ganó a Boca por 2 a 1, por la 7ma fecha del torneo. Agustín Giay y Adam Bareiro marcaron para el local, mientras que Marcos Rojo había puesto en ventaja al Xeneize. Adam Bareiro falló un penal.
El Ciclón le dio otro golpe a un Boca irreconocible. Los de Insúa jugaron un partidazo y expusieron las debilidades y el pésimo momento xeneize que tuvo una semana de terror.
Ambos con semanas turbulentas. Boca, tras la eliminación por Copa Libertadores ante Corinthians, el despido de Battaglia y el debut de Hugo Ibarra como DT interino. San Lorenzo, tras la polémica derrota ante Barracas, con la renuncia de Matías Caruzzo como manager, la posible salida de Torrico del club y el anuncio de las elecciones anticipadas.
El Xeneize, con casi los mismos que cayeron por penales ante el Timao: solo Ramírez por Zeballos y la sorpresa de la salida de Izquierdoz y el ingreso de Zambrano.
Desde el minuto 1 se notó la diferencia abismal con la que cada uno afrontó el partido. San Lorenzo corrió y metió, lo jugó como una final; Boca casi que lo vio pasar.
Con un eléctrico Barrios en el comienzo, era mejor el local que tuvo dos chances que Rossi tuvo que mandar al córner.
Sin embargo, Boca de la nada se inventó un gol. Tras un tiro libre de Villa (de un foul que no era), Rojo anticipó a Torrico y puso el 1-0. ¿El festejo? El ex-Manchester fue a abrazarse con Izquierdoz.
Cuando parecía que verse en desventaja podía llegar a afectar su rendimiento, al contrario. Siguió mejor San Lorenzo, que terminó logrando el empate tras un remate de Fernández Mercau que Rossi tapó, pero el rebote le quedó a Giay que puso el 1-1.
Mereció irse en ventaja el Ciclón y la consiguió, con un bombazo de Fernández Mercau que ponía el 2-1, pero fue anulado vía VAR por una falta a Varela en el inicio de la jugada.
Recién comenzado el segundo tiempo, Torrico le negó el gol a Romero, tras un gran tiro libre del paraguayo. Parecía que Boca quería arrancar, pero duró poco.
Porque una gran pelota en cortada para Cerutti terminó en centro para Bareiro, que cabeceó solo en el centro del área para poner el 2-1.
Tras el gol, San Lorenzo se replegó y le dejó la pelota a Boca, al cual no se le cayó una idea y dejó una pálida imagen.
Ibarra sacó a Ramírez y Varela y mandó al campo a Orsini y Zeballos. Plantado 4-2-4, no tuvo conexión y solo Romero intentaba algo distinto pero sin éxito. Benedetto casi no tocó la pelota, Villa muy tomado y los demás sin aportar demasiado. Tanto, que no pateó al arco.
El local pudo haber ampliado el marcador en distintas oportunidades, pero no terminó de ser claro. Hasta tuvo un penal (falta de Rojo a Braida), pero Bareiro lo tiró afuera.
Los últimos minutos mostraron un apático Boca, que fallaba pases sencillos y revoleaba centros al área que no llegaban a ningún lado.
Fue final y victoria de San Lorenzo, que hizo un gran partido y se quedó merecidamente con la victoria. Los de Insúa, pese a tener un plantel muy corto y un contexto que no lo ayuda para nada, quieren salir del pozo y empiezan a encontrar una regularidad en su rendimiento.
Boca se sumió en un caos autoinflingido. De traerse un buen empate de San Pablo pasó a quedar eliminado, sin DT, con un plantel con internas con la dirigencia y con la certeza de que pocas son las veces en las que se inventan polémicas o problemas donde no los hay.
En la última semana, Boca hizo lo que estuvo a su alcance para autodestruirse.

