El conflicto entre los futbolistas y la dirigencia de San Lorenzo sumó un nuevo capítulo. El plantel profesional decidió no participar de acciones publicitarias ni de actividades institucionales hasta que se regularice la situación económica y se brinde mayor claridad respecto al futuro del club.
Durante la semana, los jugadores mantuvieron reuniones internas en las que incluso se analizó la posibilidad de suspender los entrenamientos como forma de protesta. La medida refleja el malestar generalizado dentro del vestuario, que reclama respuestas concretas a la dirigencia frente a las deudas acumuladas.
La tensión entre los protagonistas deportivos y la conducción directiva se mantiene en aumento, en un escenario que compromete la preparación del equipo y genera incertidumbre de cara a lo que viene.