Daniel Angelici recordó los momentos previos a las últimas elecciones presidenciales en Boca y dijo que, desde que el ex-enganche se postulo como vice, «sabía que perdíamos, es un ídolo y fue determinante», en dialogo con La Oral Deportiva.
Con respecto a Riquelme, dijo que «Sinceramente no sé si pensé que iba a estar de nuestro lado. Pero ya pasó, ahora hay nuevas autoridades y él está. Yo como socio y abonado respeto a los que llegaron, pero me hubiese gustado que Ameal me entregase las finanzas como yo se las entregué a él. Había 5 millones de dólares y 3.200.000 a cobrar en la semana por la venta de Wilmar Barrios. En cambio, yo encontré al club con deudas».
Luego, siguió por el mismo camino, destacando su gestión económica: «Boca triplicó su patrimonio neto, no tiene deudas, posee un predio como el de Ezeiza, que es la envidia de todos, y se habían adelantado pagos. Por eso cuando me hablan de una auditoría, me quedo muy tranquilo. A Ameal lo llamé al día siguiente de la elección y nunca tuve respuesta. Me parece bien que haga una auditoría porque son las que reflejan los balances perfectamente».
Sin embargo, reconoció que sus traspiés con River fueron determinantes en el resultado: “En ocho años ganamos seis estrellas, en un lugar común no es una mala gestión deportiva. Pero cuando no se te dan los resultados con River eso pega. El socio tomó una decisión y hay que respetarla y desearle lo mejor a esta conducción”.
Y cerró apoyando la decisión de River de no presentarse a jugar contra Atlético Tucumán, pero con una salvedad: «El tiempo le dio la razón, sí me pareció mal hacerlo individualmente. Pero primero hay que priorizar la salud de los jugadores, del cuerpo técnico, de los médicos, de los utileros y de la cantidad de gente involucrada a la hora de abrir un estadio en medio de un virus tan contagioso. Fue acertado, pero sin consultar».