Boca Juniors igualó 2-2 frente al Benfica en su estreno en el Mundial de Clubes, en un partido vibrante que dejó sensaciones encontradas. Tras el encuentro, el entrenador Miguel Ángel Russo analizó el rendimiento del equipo en conferencia de prensa, destacó aspectos positivos, habló de lo que hay que corregir y ya puso la mira en el próximo desafío.
“No pensamos en el Auckland. Ahora tenemos que pensar en el Bayern Múnich”, afirmó Russo, dejando en claro que el equipo ya está mentalizado en el siguiente compromiso del grupo, ante uno de los candidatos al título.
El técnico valoró el esfuerzo de sus dirigidos y remarcó el camino que busca consolidar: “No hablamos mucho del cambio de actitud, hablamos mucho de lo que es competir, de lo que es Boca. Seguiremos porque hay muchas cosas buenas y otras que hay que mejorar, como siempre, porque, en definitiva, todos buscamos un cambio, porque Boca es Boca”.
Sin dramatizar por el resultado, Russo prefirió un análisis medido: “Embroncarse, no. En definitiva, es muy pronto hacer un análisis muy amplio. Hay muchas cosas que me gustaron, en definitiva, hay muchas cosas buenas. Cada partido te lleva un análisis profundo. Es una noche en la que no duermo, porque jugamos el viernes. Ya mañana hay que empezar a ver qué es lo que hay que mejorar. El rival de hoy es de mucha categoría, que también sufrió. Boca les empató el partido que ellos creían que podía ser de otra manera”.
El entrenador reconoció el valor del empate pero también anticipó la exigencia del próximo encuentro: “El hincha creo que se lleva una buena imagen del equipo, a nosotros nos gusta ganar, competir. Hoy hicieron un cambio. Tenemos que mejorar sabiendo que el partido que viene el viernes es más difícil que el de hoy, esa es la realidad”.
Uno de los momentos delicados de la noche fue la lesión de Ander Herrera, quien debió ser reemplazado a los 19 minutos. Sobre su estado físico, Russo señaló: “Es muy pronto. Seguramente veremos cómo está mañana. Creo que cuando salió perdimos ubicación, las formas; dividimos mucho más la pelota. La exigencia de este torneo es así. Todo lo que se compita a nivel europeo es muy alto”.
Finalmente, como es habitual, Russo destacó la pasión de los hinchas xeneizes que acompañan al equipo en cualquier parte del mundo: “No me sorprende la gente de Boca, es la tercera etapa en el club, me ha tocado una final de América en Porto Alegre y la tribuna estaba llena. La gente de Boca es así y hay que disfrutarlo, nada más”.
Boca volverá a presentarse este viernes frente al Bayern Múnich, en lo que promete ser uno de los encuentros más exigentes de esta edición del Mundial de Clubes.