River cayó 3-0 frente al Palmeiras, por la ida de las Semifinales de la Copa Libertadores 2020. Los goles fueron de Rony, Luiz Adriano y Matías Viña. Pésimo partido por parte de River que, con 3 errores muy puntuales, le regaló el partido a Palmeiras. Mala salida de Armani en el primer tanto. Rojas quedó pagando en el segundo. Y además también hay que sumarle la expulsión de Carrascal, y posterior gol del Palmeiras y que la visita no convirtió más goles. Un resultado muy holgado que revertir por parte de River, que parece imposible.
River fue superior en el primer tiempo y contó con varias oportunidades para convertir. Pero no fue efectivo. El Palmeiras, fiel al estilo que lo mantuvo invicto a lo largo del certamen, armó una estructura granítica y martilló de contra. En sus primeras tres llegadas gritó tres goles y a partir de la expulsión de Carrascal, sometió como pocos a este River, poco acostumbrado a padecer. Un dato estadístico ilustra la coyuntura: sólo ocho veces al Millonario le hicieron tres goles en la era del Muñeco.
El Millonario saltó al campo de juego con la intensidad que le imprimió en gran parte del ciclo Gallardo. En cinco minutos ya llegó a fondo en dos oportunidades, con el carril izquierdo como vía preferida de ataque. Primero fue Borré, con un remate que hizo sonar la alarma. Luego, una cesión de Suárez a Carrascal derivó en un choque entre un defensor y el arquero que casi termina en la apertura del marcador. El “Verdao”, en tanto, opuso un juego directo, con pelotazos a Luiz Adriano, con la idea de usufructuar los espacios que ofreció el equipo argentino en su ambición. La búsqueda fue la de llegar a las cercanías de Armani con pocos toques. Pero la asfixia de River lo colocó en una posición incómoda en esos compases iniciales.
A los 20 minutos, otra vez llegó River. Fue Montiel que lanzó un centro preciso y Borré no llegó a conectar con precisión en el corazón del área. No obstante, el primer golpe lo aplicó Palmeiras cerca de los 26 minutos, Armani dejó corto un rechazo y Rony aprovechó con un remate que rozó en De la Cruz: 1-0 y sorpresa de la visita. Los de Núñez sintieron el impacto de la inesperada conquista y comenzaron a cometer errores que casi pagan caro. A los 30, Gustavo Scarpa volvió a hacer mover la red pero un offside en el inicio de la jugada le ofreció alivio para el Millonario.
River logró reponerse, al menos en cuanto al control de las acciones. Y volvió a merodear las adyacencias de Weverton. A los 38 minutos, tras una buena acción de Carrascal, entre Suárez y Borré no lograron capitalizar la chance. Y a los 43 minutos, un tiro libre de Ignacio Fernández muy bien ejecutado dio en el travesaño.
El inicio del segundo tiempo le aplicó un nuevo golpe a River. Y a partir de otra falla. Robert Rojas permitió al minuto que Luiz Adriano girara en una contra, usara su cuerpo como punto de apoyo, y se marchara hacia el área para definir cara a cara con Armani.
Con el 2-0 para los brasileños, el panorama empeoró todavía más para River. Porque siguió perdiendo goles, pero además se quedó con 10 hombres, por la insólita expulsión de Carrascal por intentar darle un golpe a Gabriel Menino. Y a los 16 minutos, casi inmediatamente, Matías Viña firmó un 3-0 impensado. A partir de allí, a pesar de que Gallardo movió el banco de suplentes y buscó el descuento, pero vivió un verdadero calvario. Sólo los guantes de Armani y un par de milagros no permitieron que la diferencia fuera más holgada.
Solo un milagro clasificará a River. Así como en el 2018 frente a Gremio, tendrá que ir a buscar la clasificación a Brasil. Aunque esta vez el resultado es más preocupante, lo cierto es que River tendrá que hacer el partido perfecto si es que quiere avanzar a la Final de la Copa y no tener los errores del partido de hoy.
