River cayó frente a Palmeiras por 2-1 en el Estadio Monumental por el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores 2025. Los dos goles del equipo brasileño fueron de Gustavo Gomez y vítor Roche, ambos en el primer tiempo. Mientras que en el final de partido, descontó Lucas Martínez Quarta. Palmeiras exhibió su jerarquía y su experiencia copera en el Monumental ante un River que no le encontró la vuelta al partido. Logró revertir su imagen en el segundo tiempo y dejó la llave abierta para el partido de vuelta.
Gran clima de cuartos de final de copa Libertadores. Se enfrentaban River y Palmeiras. Donde la última vez que se enfrentaron, el Verdao logró avanzar de ronda por último resultado global 3-2 . Por eso River buscaba una especie de Revancha por ese partido. Pero en los primeros 25 minutos fue la visita que logró ser superior a River. Que ya ganaba 1-0 con el gol de Gustavo Gomez. Pero después se dedicó a controlar con autoridad el juego y a defenderse con criterio y solidez. Aunque sobre el final del primer tiempo se puso 2-0 con el tanto de Vítor Roche, dejando a el Millonario casi al borde del abismo.
Pero el en segundo tiempo, River mostró una buena reacción en la segunda mitad y tuvo premio con un gol de descuento de Martinez Quarta, que le permite viajar a Brasil con una mínima esperanza, pero el panorama es muy difícil. El plan de Marcelo Gallardo no funcionó en la etapa inicial, que fue la que definió el partido. Ni la defensa de tres, ni el mediocampo con Enzo Pérez, Nacho Fernández y Kevin Castaño. Tampoco pudieron hacer demasiado Sebastián Driussi y Maxi Salas en ataque.
River perdió porque jugó contra un rival mejor.
Eso es lo primero que hay que decir sobre este partido. Palmeiras tiene más calidad individual y mejor funcionamiento colectivo. Además, no se achicó en un clima caliente y en un Monumental repleto. El dominio de Palmeiras nació en el mediocampo, pero fue global. Moreno, Evangelista, Andreas y Felipe Anderson se hicieron dueños de la cancha. Y a partir de allí edificó la victoria el cuadro paulista, que además en el segundo tiempo se defendió como se defiende un conjunto que puede ser campeón de América, a pesar del 1-2.
Más allá de las múltiples virtudes del equipo brasileño, River no supo cómo equilibrar el juego. Porque en el primer tiempo tanto Enzo, Nacho y Castaño corrieron mucho porque nunca lograron plantarse con la pelota. Y en esa disputa física, tenían más posibilidades de perder que de ganar. El ingreso de Juan Fernando Quintero le dio más inventiva. José López y Vitor Roque fueron una pesadilla para Paulo Díaz (luego Lucas Martínez Quarta), Juan Portillo y Lautaro Rivero. Los delanteros de Palmeiras mezclan a la perfección, se mueven muy bien y la línea de tras poco rodada no fue suficiente para controlarlos.
River, que durante el semestre fue muy irregular en el funcionamiento, hoy estuvo lejos de competir contra un equipo que tiene en la constancia una de sus principales virtudes. Ni siquiera la localía le alcanzó para equilibrar las diferencias. La falta de gol, otro problema recurrente, se vio en el complemento también. Solo un disparo desde lejos de Martínez Quarta le sirvió para romper el cero.
Ahora, River deberá viajar a Brasil después de una derrota 1-2. De una forma muy dura y que es preocupante, pero con una pequeña esperanza después de la respuesta anímica que tuvo en el segundo tiempo. Será complicada la tarea en Sao Paulo, pero deberá sacar pecho y competir para soñar con las semifinales de la CONMEBOL Libertadores.