River derrotó a San Lorenzo por 1 a 0, por la 20va fecha del torneo. Emanuel Mammana marcó el gol de la victoria, mientras que Andrés Herrera se fue expulsado.
En el Bajo Flores, River se quedó con una gran victoria ante un San Lorenzo que mereció más, pero que le costó llegar hasta Armani y, en las que tuvo, no definió con claridad.
Tras las derrotas ante Boca y Banfield y aún inmerso en esta irregularidad casi constante durante el año, Gallardo no movió demasiado, salvo por las vueltas de Enzo Pérez y Casco, más el ingreso de Barco.
Y comenzó mejor que San Lorenzo, pero solo fue un rato. Apenas 10 minutos con los de Gallardo presionando y atacando como en aquellos viejos tiempos.
Tras el arranque, el local se fue acomodando al partido, tapando y cubriendo mejor a De La Cruz y Solari, cortando en mitad de cancha y desequilibrando con Barrios por izquierda.
Con mucho ritmo pero con pocas situaciones, el partido se dejaba ver pero sin demasiada acción para los arqueros.
Pero tras una pelota parada y una muy mala salida del Ciclón, un par de rebotes y un rechazo para el medio, la pelota le quedó a Mammana en la media luna que, con un buen remate contra el palo, puso el 1 a 0 para River, que había sido el que más había intentado, aunque sin demasiada claridad.
En la segunda parte, caso similar a la primera. Comenzó mejor la visita, manejando la pelota y dando la sensación de estar al borde de marcar el segundo en cada ataque, ya que el Ciclón aparecía casi siempre mal parado en el fondo.
Pero una expulsión trastocaría los planes. Herrera cometería dos faltas inocentes en cuestión de pocos minutos y vio la roja, bien sacada por Loustau. Desde allí en adelante, todo se le hizo cuesta arriba al Millonario, que tuvo que sufrir en el tramo final.
Porque en esos 20 finales, San Lorenzo fue con todo. Desde los pies de Barrios (largamente el mejor en el local), con Vombergar y Blandi en la cancha, más Zapata de 9 cuando ya quedaba poco, el Ciclón tuvo dos clarísimas.
En la primera, Mammana tuvo un cruce providencial cuando Blandi entraba solo en el área chica para definir, y en la segunda, también Blandi anticipó a Armani y puso el 1-1 tras centro de Barrios, pero fue off-side y el Ciclón se quedó con las ganas del empate.
Los cambios en River tampoco ayudaron y ni Suarez, Borja, Pochettino o Palavecino aportaron soluciones y perdieron mucho más de lo que pudieron ganar.
San Lorenzo se quedó sin tiempo y no pudo conseguir el empate que mereció pero que no supo construir, y entró en una racha de irregularidad en la que le cuesta conseguir el triunfo a un equipo que no perdió tanto, pero que le cuesta ganar y empató demasiado.
Fue victoria de River, que no se resigna en su deseo de pelear por el campeonato y se ubica a 4 del líder Gimnasia (con un partido menos), con la obligación de sumar. No solamente por el título en sí mismo, sino también por una clasificación a Copa Libertadores que no está asegurada.

