River derrotó a Estudiantes y se coronó como ganador de la Supercopa Argentina 2023. Zaid Romero (en contra) y Rodrigo Aliendro marcaron para el Millonario, mientras que Javier Correa había puesto en ventaja al Pincha en Córdoba.
En un partido lleno de tensión, River le dio vuelta el partido a Estudiantes y ganó la Supercopa Argentina 2023. Tras un flojo primer tiempo, se acomodó en el segundo y fue acorralando a un Pincha que había encontrado la ventaja al inicio del encuentro y lo fue aguantando, pero cuando decidió cerrarlo, un gol en contra y un tiro al ángulo lo dejaron en desventaja y sin tiempo.
Sorprendió Demichelis con el once inicial. Boselli de 4, Casco de 3, Kranevitter-Nacho en el doble 5 y 3 delanteros, con Solari-Borja-Colidio.
Estudiantes, con un once más tradicional. 4-4-2 con Cetré y Correa arriba, más el morbo de Enzo Pérez jugando ante su ex-club. En ese capítulo, hubo un frio saludo entre él y Demichelis.
Casi de arranque, Cetré mandó un gran centro entre González Pirez y Boselli para Correa, que con un gran cabezazo contra un palo puso el 1 a 0 para Estudiantes.
El Pincha manejaba mejor el partido y controlaba las acciones ante un Millonario desdibujado, que no se encontraba en el juego, dando claras señales de problemas en la mitad de la cancha.
Mansilla se empezó a erigir como figura con un tapadón ante Borja, tras un remate bajo del colombiano que pasó entre muchas piernas y se clavaba al lado del palo.
Sin embargo, le costó mucho volver a acercarse al arquero rival y el Pincha salió del asedio y cerró sin mayores problemas la primera mitad.
En la segunda parte, Simón saltó a la cancha por González Pirez (Boselli paso de 2) y River mejoró algo, con Solari y Colidio mas punzantes, pero aun con problemas en la generación de peligro.
Y cuando el Kempes era un hervidero con la gente de River a puro reclamo y críticas contra el DT, Demichelis mandó a Echeverri al campo y el cambio le dio otra frescura al equipo.
Fue acorralando cada vez más contra su área a un Estudiantes, que dependió mucho de Mansilla para mantenerse en juego. Porque el ex-Midland tuvo que tapar tres remates claros de gol para ahogar el empate de River.
El tiempo empezaba a terminarse, la tensión se sentía en el aire, adentro y afuera de la cancha y nada parecía poder torcer el rumbo de un encuentro que le había sido esquivo a los de Demichelis durante toda la noche.
Pero faltando 10 minutos, el partido daría un vuelco. Porque entre Simón y Solari construyeron una gran pared por derecha, que terminaría en centro del mismo Solari, pero Romero puso el pie y puso el empate con un gol en contra, en el que Mansilla nada pudo hacer.
El gol lo envalentonó y River se le fue encima a un Estudiantes decidido a resistir, pero que el arco de Armani le quedaba demasiado lejos.
Pero en tiempo de descuento, Aliendro (que había entrado hacia unos minutos por Colidio) sacó un derechazo sensacional que se colgó en el ángulo de Mansilla para dar vuelta el resultado y desatar la locura de todos y, en especial, de Demichelis, siendo de los goles más gritados por el DT.
Casi sin tiempo y ya con el equipo diseñado para aguantar, Estudiantes no pudo ir a buscar el empate y se quedó sin nada.
River gritó campeón, en un grito que fue más un desahogo que un festejo.
Porque la tensión en la derrota fue evidente, con la gente a pleno insulto y con muchos cuestionamientos. Algunos entendibles (como las críticas a la formación inicial), y otros no tanto, que tienen más que ver con el hecho de la estela de Gallardo y con tener que sucederlo, que con otra cosa.
Porque si bien River no viene en su nivel futbolístico más alto, aún sigue puntero y aún no perdió en todo el año.
Pero todo quedará para más adelante, y esta noche el mundo River festejará otro título.

