River y San Lorenzo igualaron 0-0, por la fecha 24 de la liga Profesional 2023. El Millonario empato en un partido muy disputado, donde hubo mucha pierna fuerte, más que juego. San Lorenzo hizo un partido un poco apático donde no dejo jugar a su rival y pese a jugar con 10 con la expulsión de Barrios por doble amarilla, tuvo alguna chance clave para vencer a River. Ahora el millonario deberá esperar hasta el lunes, de no ganar Talleres en la fecha, estará obteniendo el título.
River saltó al terreno de juego del Pedro Bidegain con una confirmación, muy poca vista por Martín Demichelis. Donde repitió los mismos once que vienen de vencer a Colón en el Monumental. El buen rendimiento individual y colectivo llevó al técnico a sostener a los habituales titulares sabiendo que llegaban a este encuentro con muy poco tiempo de descanso. El clásico comenzó a pura intensidad y pierna fuerte. Los protagonistas se fueron tomando la efervescencia del roce en algunas faltas sistemáticas, sobre todo desde el lado de San Lorenzo, que cortó mucho el juego y le impidió a River progresar con el balón dominado.
Fue una constante a lo largo de casi todo el partido. La primera llegada la tuvo River a los 3 minutos de juego, a través de un remate desde afuera del área de Rodrigo Aliendro, un remate que salió un poco desviado, bajo el control de Augusto Batalla. Raro en River, fue el único remate cercano en toda la primera etapa, porque le Millonario volvió a llegar recién a los 17 minutos y con un disparo de Enzo Pérez, también desde media distancia, que se fue muy desviado. San Lorenzo tuvo un par de llegadas que tampoco significaron demasiado peligro.
Primero a los 28 minutos y tras un tiro de esquina, Adam Bareiro ganó en las alturas y sacó un cabezazo débil, a las manos del arquero. Otra vez a los 31 minutos nuevamente el paraguayo recibió un centro contra el segundo palo y sacó otro cabezazo que fue a las manos de Franco Armani, que controló sin ninguna dificultad. El partido se volvió tedioso y previsible. River dominó la pelota pero no sabía qué hacer con ella. O mejor dicho, cuando intentaba asociarse desde el juego, chocaba contra la muralla defensiva que proponía el Ciclón. Y San Lorenzo, más preocupado por cuidar el cero que por lastimar al Millonario, ofrecía muy poco desde el aspecto defensivo. Por eso, el cero a cero le cayó a la perfección a este primer tiempo.
Ya en el segundo tiempo, el partido presentó otro semblante. Porque San Lorenzo se animó a jugar unos metros más adelante y porque River encontró algunos espacios que no tuvo en la primera mitad. La primera clara del segundo tiempo la tuvo el Ciclón, a través de un remate muy claro de Malcom Braida que se topó con la inmensidad de Franco Armani. El arquero se vistió de héroe y saco una pelota para evitar la caída de su arco. Más allá de este primer intento de San Lorenzo, River comenzó a crecer y tener algo más de profundidad en los metros finales.
El Millonario tuvo su primera chance clara a través de un centro de Enzo Díaz que alcanzó a desviar un defensor del Cuervo y que le dejó la pelota servida a Nacho Fernández. El volante definió cruzado y el que apareció esta vez fue Augusto Batalla para detener el disparo del volante. Un minuto más tarde, el elenco de Martín Demichelis contó con otra chance muy clara. Esta vez, el que se fabricó los espacios para rematar fue Lucas Beltrán, que amagó para un lado, salió para el otro y sacó un disparo cruzado, que se fue apenas desviado.
River en ese momento del partido era más que San Lorenzo, y para colmo se quedó con diez hombres por la doble amarilla de Nahuel Barrios a los 24 minutos del segundo tiempo. Con el hombre de más, River intentó poblar el ataque con más delanteros, pero no obtuvo el resultado buscado. San Lorenzo se volvió a defender cerca de su arco, el Millonario chocó contra esa defensa férrea del local. Solamente encontró algunas llegadas con dos remates desde afuera del área de Nacho Fernández que se fueron apenas desviado.
Y sobre el cierre, tras un centro de Díaz y un desvío de uno de los defensores del Ciclón, el que tuvo su gran oportunidad fue Agustín Palavecino, que perdió ante el achique de Batalla, una de las figuras del partido. El clásico terminó casi en escándalo, por algunas situaciones de juego pero sobre todo por los diálogos de algunos futbolistas. Augusto Batalla fue el foco de la bronca de algunos jugadores de River, que terminaron cruzando algunos insulto, el empate sin goles termina describiendo lo que sucedió a lo largo de los 90 minutos. Ahora River con el empate, deberá esperar hasta el lunes, si Talleres no consigue derrotar a Unión, será campeón del futbol Argentino.

