Con un emotivo acto en el Monumental, el club reconoció al plantel dirigido por Ángel Labruna que cortó 18 años de sequía y marcó el inicio de una era gloriosa en Núñez.
A 50 años de la conquista que cambió para siempre su historia, River Plate rindió homenaje a los campeones del Metropolitano 1975, el equipo que bajo la conducción de Ángel Labruna puso fin a 18 años de sequía.
El acto, realizado en la carpa de la tribuna San Martín del Monumental, contó con la presencia del presidente Jorge Brito, miembros de la Comisión Directiva, Socios Vitalicios, glorias de la institución y los expresidentes Hugo Santilli y Rodolfo D’Onofrio. La conducción estuvo a cargo del periodista Fernando Bravo, quien abrió una jornada cargada de emoción y recuerdos.
En su discurso, Brito agradeció a los protagonistas de aquella gesta y recordó a quienes ya no están, entre ellos Labruna, Roberto Perfumo, Alejandro Sabella y Federico Vairo. “Es un inmenso honor estar frente a semejantes glorias que hicieron grande a River. Los momentos difíciles hacen más grandes a los clubes, porque de ahí nace la fuerza para alcanzar la gloria. A las grandes glorias les digo que ésta siempre será su casa”, expresó el presidente.
El Secretario General, Stefano Di Carlo, destacó la trascendencia histórica de aquel logro: “La gesta del 75 no fue sólo el final de una espera: fue el inicio de una era de prosperidad para River. Ese título fue el cimiento de conquistas inolvidables como la Libertadores y la Intercontinental del 86. Sin dudas, este River de hoy no hubiera sido posible sin ese glorioso 75”.
La ceremonia incluyó la entrega de medallas y ejemplares del libro conmemorativo a jugadores y cuerpo técnico, ovacionados por socios e hinchas presentes. Además, se proyectó el documental “1975, La Vuelta”, que relata el recorrido hacia el título y quedará exhibido en el Museo River.
En sus redes sociales, el club también celebró el acontecimiento: “Héroes riverplatenses, desde 1975 y para siempre. A 50 años de su inolvidable título, el Club homenajeó a los campeones del Metropolitano 75”.
Con esta conmemoración, River no sólo recordó un campeonato, sino que reafirmó el legado de un plantel que cambió el rumbo deportivo e institucional del club, iniciando una de las etapas más exitosas de su historia y dejando la huella eterna de Ángel Labruna como símbolo de aquel renacimiento.