River venció 2-1 a Independiente (S.FE), en el Monumental. Los goles fueron de Fabrizio Angileri y Julián Álvarez. Descontó Kelvin Osorio para el conjunto colombiano. Con un equipo que apenas llego a 11 jugadores por los casos de Covid y Enzo Pérez como arquero, jugó un buen primer tiempo y en los primeros 10 minutos ganaba 2-0. Pese a no tener la pelota, cada jugada de peligro a favor de River era clara de gol por la mala reacción de la defensa visitante. Con esta victoria se coloca en la primera ubicación del Grupo D y en la última fecha enfrentará a Fluminense.
Con Enzo Pérez al arco y sin suplentes, River salió a jugar como si jugara sin bajas ni remiendos. No se complicó atrás y fue agresivo en la presión y en las segundas jugadas. En cinco minutos, llegó tres veces y marcó dos goles, con un Julián Álvarez inspirado. En la primera jugada del partido, Agustín Fontana quedó mano a mano y remató desviado. Instantes después la escena se repitió, pero esta vez el arquero Castellanos atoró con pericia y Angileri, de rebote, no perdonó.
Pero River no perdonó a Independiente porque a los 5 minutos, el Millonario volvió a golpear: Álvarez pisó el área y con un disparo letal alto le rompió el arco al portero visitante y anotó el sorprendente 2-0. A partir de allí, Independiente Santa Fe pareció reaccionar. Al menos, hizo la lógica dentro de sus carencias. Envió la pelota al área, buscando probar la resistencia de Pérez. Enzo tocó su primera pelota a los 43 segundos, sin riesgo.
Recién a los 8 minutos, la visita envió un centro y el arquero envió el balón con las palmas hacia el córner. Pero a los 25 minutos llegó la primera atajada del mendocino. Ante un remate de Palacios, se arrojó hacia su izquierda y envió al córner con naturalidad. Respaldado por los defensores y aplaudido por Gallardo en cada intervención, los centrales lo escoltaron en cada pelota parada, en pos de rechazar y no forzarlo a salir. Incluso, para no agravar el problema muscular que lo obligó a salir en el Superclásico, por momentos ni siquiera sacó del arco.
Sobre el final del primer tiempo regresó el dominio a manos de River, desde el buen pie de José Paradela, hasta el buen debut del juvenil Felipe Peña, y la noche iluminada de Álvarez, que suplieron la apatía de Carrascal o algunas malas decisiones de Fontana. A los 38 minutos, tras un desborde de Casco y un error defensivo, el delantero surgido de la cantera contó con una doble oportunidad que conjuró el arquero colombiano.
No contento con el rendimiento de Independiente Santa Fe en el primer tiempo, el entrenador decidió realizar dos modificaciones antes del inicio del segundo tiempo. Entraron Kelvin Osorio y Diego Valdés Giraldo. Luego, fue el turno del experimentado Sherman Cárdenas, pero a poco del final debió salir por lesión. Pero con el cansancio de los hombres de River, el conjunto colombiano se paró más adelante en el campo y las oportunidades de ataque se hicieron más continuas.
Con centros desde las bandas o algún remate, Independiente copó el área. Allí surgieron Martínez, el juvenil Lecanda y Maidana, de enorme tarea. Hasta que, a los 72 minutos de juego, Arias desbordó por izquierda, lanzó el centro atrás y Osorio arremetió para meter el descuento. River aguantó los minutos finales como pudo y se llevó la victoria.
Con todo lo acontecido en la previa, River se llevó un triunfazo. Sin suplentes y con Enzo Pérez como arquero. Jugó un correcto primer tiempo, pero terminó sufriendo en los minutos finales. Con esta victoria se coloca en la primera ubicación del grupo D con 9 unidades y en la próxima fecha recibirá a Fluminense.
