River venció 2-0 al Fluminense, por la quinta fecha de la Copa Libertadores 2023. Los goles fueron de Lucas Beltrán y Esequiel Barco, de penal. El equipo Millonario jugó un buen partido en lo colectivo y en lo individual. También lo ganó con autoridad, ante un rival que tuvo pocas chances pero pudo lastimar mucho. Ganó la primera de las finales que tiene y solo le queda vencer a The Strongest si quiere avanzar a la próxima ronda, a la espera que de que termine su encuentro frente al Sporting Cristal.
River salió con una formación que el entrenador Martin Demichelis utilizó en los últimos partidos. Pero también sabiendo que era un encuentro donde se jugaba el semestre. Ante un marco imponente, empezaba con una sonrisa para River. Porque Pablo Solari había puesto el 1-0 a los cinco minutos tras gran pase de Rodrigo Aliendro pero estaba adelantado por una pierna. El árbitro fue al VAR y decidió anular el tanto. El Millonario no le dejaba un centímetro a Fluminense en salida, porque entre tres o cuatro jugadores presionaban en campo contrario.
El conjunto de Martin Demichelis estaba metido en todo y además tenía muchas chances. Fluminense respondió con dos contragolpes peligrosos, pero para los 30 minutos el trámite era todo del local. Solo le faltaba animarse a patear al arco, llegaba bien al área y le faltaba movilidad en el último pase. Fluminense igualó el trámite desde lo físico en el último tramo de la primera parte, pero le costaba progresar. Aun así, cuando lograba superar la presión de River, llegaba con peligro al arco de Franco Armani. Hubo un gran trabajo de Beltrán recuperando pelotas.
El Millonario cortó y recuperó mucho, pero no pudo quedar frente al arco. A veces por mala suerte y otras por querer meterse con pelota y todo. La más clara fue casi en tiempo de descuento, con un cabezazo de Beltrán que Fabio sacó en la línea y Solari no la pudo empujar. River fue muy superior y en ese combo de llegadas al área no ligó, porque también pateó varias veces de afuera y por centímetros las pelotas no ingresaban. Lo que hizo bien en la primera parte fue ensanchar a Fluminense con Herrera o Casco para luego terminar por el centro. Hizo un desgaste enorme, movió la pelota, estuvo concentrado, le calentó el partido al árbitro Wilmar Roldán, demasiado permisivo y no revisando posibles penales en el área del visitante, pero no pudo obtener la merecida ventaja.
En el segundo tiempo, River salió en busca de la victoria porque en el partido se lo merecía y logró encontrarlo. Porque Fluminense ya se había metido demasiado atrás y dio pasó al ingenio de River, algo que había faltado en el primer tiempo. La jugada nació de un rechazo de González Pirez, Solari avanzó con espacio, tiró un centro y apareció Lucas Beltrán para marcar el 1-0. Fluminense sintió el golpe y River fue por más, aunque el partido seguía abierto.
Los contragolpes del Flu eran un dolor de cabeza e hicieron reaccionar a Armani en dos oportunidades, por eso a los 20 minutos del complemento, Demichelis mandó a Matías Kranevitter a la cancha en lugar de Nacho Fernández, que salió lesionado. El partido entró en un ida y vuelta peligroso para River. Las piernas empezaban a pesar, ya no había lucidez en ataque y Fluminense se venía.
El técnico decidió sacar a Solari y Herrera por Paradela y Paulo Díaz. Definitivamente River había perdido la pelota y empezó a sufrir más seguido, a caminar por la cornisa en cada retroceso. Justo cuando The Strongest le marcaba el 1-0 a Cristal en Bolivia, a Armani se le escurrió una pelota que podría haber terminado en gol de Fluminense. Era el minuto fatídico. Por eso Demichelis decidió los últimos dos cambios.
Los que ingresaron fueron Palavecino y Borja, en lugar de Nicolás De la Cruz y Beltrán. Parecía que el tiempo no pasaba más, que River en alguna contra lo iba a perder, pero quedó un resto de inteligencia para que en los cinco minutos de descuento directamente no se jugara. Pero Barco, que tuvo un buen partido, también tuvo resto físico para encarar en los últimos minutos, apilar rivales y entrar al área. Roldán cobró penal y el propio Barco marcó el 2-0 dejando el resultado final.
River ahora depende de sí mismo. Con derrotar a The Strongest en la última fecha le alcanzará para avanzar. También puede ser primero si obtiene una serie de resultados. Lo más importante era la victoria que se consiguió hoy para mantener la ilusión de seguir en la Copa. También para convencer que este equipo puede dar mucho más. Pero solo River depende de River.
