Tras 19 años de espera, River volvió a reinar en Sudamérica al consagrarse campeón de la Copa Libertadores 2015. Con Marcelo Gallardo como líder absoluto, el equipo superó un arranque complicado, se fortaleció en los cruces decisivos y coronó su gesta con una inolvidable final en el Monumental.
Un inicio lleno de obstáculos
El camino de River en la Copa Libertadores 2015 estuvo lejos de ser sencillo. El equipo de Marcelo Gallardo integró el Grupo 6 junto a Tigres de México, Juan Aurich de Perú y San José de Bolivia. Durante esa fase, el Millonario estuvo al borde de la eliminación: apenas logró una victoria en los seis partidos, y clasificó milagrosamente como el segundo peor segundo, beneficiado por el triunfo de Tigres ante Juan Aurich en Perú en la última fecha.
La transformación en los mano a mano
A partir de octavos de final, River mostró una versión completamente distinta. En esa instancia se dio el esperado Superclásico copero frente a Boca, que quedó en la historia por el lamentable episodio del gas pimienta en la Bombonera. Tras el 1-0 de River en la ida (gol de penal de Carlos Sánchez), la revancha fue suspendida en el entretiempo, y la CONMEBOL resolvió darle la clasificación al conjunto de Núñez.
En cuartos, River superó con autoridad a Cruzeiro: tras empatar sin goles en el Monumental, dio una exhibición histórica en Belo Horizonte con un 3-0 que marcó un punto de inflexión. En semifinales enfrentó a Guaraní de Paraguay y también lo superó con claridad (2-0 en Buenos Aires y 1-1 en Asunción), asegurando su lugar en la gran final.
La final: un Monumental inolvidable
En la definición, River volvió a cruzarse con Tigres, el equipo que lo había puesto al borde de la eliminación en fase de grupos. En la ida, disputada en México, el equipo de Gallardo rescató un valioso empate 0-0. Y en la vuelta, el 5 de agosto, el Estadio Monumental fue una caldera para recibir la consagración.
Con goles de Lucas Alario, Carlos Sánchez y Ramiro Funes Mori, River se impuso 3-0 y levantó la tercera Copa Libertadores de su historia, luego de las obtenidas en 1986 y 1996. Fue el broche de oro para un equipo que, más allá de las dificultades, dejó en claro su jerarquía y personalidad en los momentos clave.
Gallardo, el artífice del renacer
La figura de Marcelo Gallardo fue central en todo el proceso. Asumió en 2014 y rápidamente le impregnó su identidad al equipo. Con decisiones tácticas clave, liderazgo absoluto y una mentalidad ganadora, el “Muñeco” guió a un plantel que fue creciendo partido a partido.
River supo reinventarse tras las bajas de jugadores importantes, y potenció a figuras como Leonardo Ponzio, Carlos Sánchez, Matías Kranevitter, Gabriel Mercado y Rodrigo Mora. También fue clave el joven delantero Lucas Alario, quien llegó sobre el cierre del mercado y resultó determinante en la semifinal y la final.
Una consagración cargada de significado
El título del 2015 significó mucho más que un trofeo. Fue la confirmación del resurgimiento de River tras años oscuros, incluida la dolorosa temporada en la B Nacional. Ganar la Copa no solo devolvió al club a lo más alto del continente, sino que marcó el inicio de una era dorada bajo la conducción de Gallardo.
El Monumental, repleto, vibró como pocas veces. La lluvia de aquella noche no opacó la emoción de un pueblo entero que volvió a gritar campeón de América después de 19 años.
❤️🤍🏆 10 años no son nada: una década de la primera CONMEBOL #Libertadores de la era Gallardo. @riverplate está de fiesta. #GloriaEterna pic.twitter.com/fTVx54JpAA
— CONMEBOL Libertadores (@Libertadores) August 5, 2025