La noche quedó en manos del conjunto argentino, que se impuso 1-0 en el encuentro de ida por la final de la Recopa Sudamericana, disputada en una verdadera fortaleza granate. El único tanto lo convirtió Castillo a los 77 minutos, desatando la euforia en el estadio.
El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino fue ampliamente superior durante gran parte del partido. Dominó las acciones de peligro, manejó los tiempos y generó las situaciones más claras. Incluso pudo haber ampliado la ventaja, pero el VAR le anuló dos goles a Castillo por posición adelantada, dejando el marcador con una diferencia mínima que no reflejó del todo lo sucedido en el campo.
Más allá de eso, la victoria fue justa y deja la serie abierta de cara a la revancha. La próxima semana se disputará el encuentro decisivo en Brasil, donde el conjunto argentino intentará sostener la ventaja y conquistar un nuevo trofeo internacional.
Un dato no menor: Castillo llegaba como duda al compromiso tras haber sufrido un desgarro en las semanas previas. Sin embargo, no solo respondió desde lo físico, sino que además fue determinante desde lo futbolístico, convirtiéndose en la figura de la noche.
Del otro lado, floja actuación de Flamengo. A pesar de contar con nombres de jerarquía, el equipo brasileño volvió a mostrar dificultades para generar volumen de juego, algo que ya se había evidenciado incluso en la última edición de la Copa Libertadores que terminó consagrando.
La historia quedó abierta. Lanús dio el primer paso y ahora buscará completar la obra en suelo brasileño.