Real Madrid cayó en un partido increíble ante Espanyol en el RCDE Stadium y perdió su ventaja en la cima de la La Liga, justo a una semana de recibir al Atlético de Madrid, su escolta, en una nueva edición del derbi mardileño.
El equipo de Carlo Ancelotti vivió una noche para el olvido en Barcelona, donde en los primeros minutos sufrió la baja por lesión de Antonio Rüdiger, un dolor de cabeza pensando en el derbi, la Copa del Rey y, principalmente, la eliminatoria de Champions ante Manchester City.
En el resto del primer tiempo, la Casa Blanca dominó completamente el balón, pero prácticamente no se acercó a Joan García, la gran figura del partido. Salvo un tiro lejano de Jude Bellingham, controlado sin problemas por el arquero, Real Madrid no tuvo chances: solo un gol de Vinícius Jr, anulado por una zonza falta de Kylian Mbappé sin la pelota.
Espanyol, dirigido por Manolo González, se mostró muy aplicado, corriendo y metiendo y hasta inquietando a Thibaut Courtois con un contragolpe, su método para inquietar a la visita.
Pero lo que en la etapa inicial fue tenencia de pelota y alguna insinuación, en el complemento se convirtió en un asedio. El Merengue empezó a llegar y llegar y, en consecuencia, a agigantar la figura de Joan García, que se lució con una doble atajada ante Vini y Mbappé, una tremenda estirada ante Kiki y una atrapada tras una dosis de fortuna en un remate al palo de Rodrygo.
Y en ese momento, en el que el conjunto blanco acumulaba llegadas y no solo chocaba con el arquero y una defensa blanquiazul férrea, sino con su propia ineficacia, el elenco periquito dio un golpe de nocaut.
A los 85 minutos, tras un tiro libre de Modric despejado por el uruguayo Cabrera, entre Roca y Tejero armaron una contra perfecta que se finiquitó con un centro de Hilali y una definición de volea de Carlos Romero, que desvío en Fede Valverde mediante venció la resistencia de Courtois, desatando la locura en Cornellà-El Prat.