En un vibrante encuentro de vuelta por los octavos de final de la UEFA Champions League, el Real Madrid eliminó al Atlético de Madrid en una tanda de penales cargada de controversia. El partido, disputado en el Estadio Metropolitano, finalizó 1-0 a favor del Atlético en el tiempo reglamentario, igualando el marcador global 2-2. La clasificación se decidió desde los doce pasos, donde los merengues se impusieron 4-2.
El equipo del Cholo Simeone salió con el cuchillo entre los dientes para la revancha y marcó el primer tanto del partido a los 27 segundos por intermedio del inglés Conor Gallagher.
El momento más polémico de la noche ocurrió durante la tanda de penales. Julián Álvarez, delantero del Atlético, se resbaló al ejecutar su disparo, lo que provocó un doble contacto con el balón. Aunque la pelota terminó en el fondo de la red, el árbitro, asistido por el VAR, anuló el gol por esta infracción técnica.
Tras el partido, el entrenador del Atlético, Diego Simeone, expresó su desacuerdo con la decisión arbitral. En rueda de prensa, desafió a los presentes diciendo: «Que levante la mano quien vio que Julián toca dos veces el balón», y señaló que nadie respondió afirmativamente.
Por su parte, el portero del Real Madrid, Thibaut Courtois, respondió a las críticas de Simeone, manifestando su cansancio ante el «victimismo» y las constantes quejas, y defendió la decisión arbitral al considerar que el doble toque de Álvarez fue evidente.
Con esta victoria, el Real Madrid avanza a los cuartos de final de la Champions League, donde se enfrentará al Arsenal. El Atlético, en cambio, deberá centrarse en las competiciones domésticas tras otra dolorosa eliminación a manos de su eterno rival.