Buscó, intentó, pero Racing Club, uno de los mejores primeros de la fase de grupos de la Libertadores, perdió 4-2 en la visita a Atlético Nacional en Medellín, en la ida de octavos de final. Dos goles los sufrió en jugadas de pelota detenida, caía 3-0 y levantó cabeza con dos penales en el final, pero sufrió otro tanto sobre la hora en suelo colombiano.
En el Atanasio Girardot, el equipo de Fernando Gago, que no pudo contar con el arquero Gabriel Arias, lesionado, sustituido por Nicolás Tagliamonte, no pudo levantar cabeza tras la derrota ante River, en el cierre del Torneo de la Liga.
Cuando se jugaba el primer cuarto de hora, llegó una clara chance para la Academia, en los pies de Gabriel Hauche, pero su tiro débil fue directo a las manos del arquero local. Si bien la visita era más, no podía resolver en el último tramo y la apertura del marcador llegó vía otro jugador de 36 años, en este caso Cristian Zapata, a los 34, quien le hizo pagar a Racing el precio de no marcar bien, una vez más, en una jugada de pelota parada.
La Academia salió a la cancha con la novedad positiva de que Roger Martínez y Gastón Martirena, dos de sus tres refuerzos, estaban disponibles. En cambio, Juanfer Quintero, se quedó en Buenos Aires.
El conjunto conducido por Gago buscó la iniciativa pero careció de mayor oportunismo y precisión a la hora de concretar las acciones de riesgo que generó. Así, pese que intentó por diferentes vías, se fue con las manos vacías de Colombia, en un desenlace infartante.
Cuando buscaba la igualdad, a los 16 minutos del complemento, tras un punzante ataque por la derecha, Atlético Nacional logró su segundo gol. Centro y ningún central de Racing para despejar, ingresó Jefferson Duque, otro goleador de la noche de 36 años, para aportar su cuota y aumentar la ventaja.
Trató de ir por más, al menos de convertir un tanto para achicar la diferencia, de cara al desquite en Avellaneda, pero no le alcanzó. A los 37, Maximiliano Cantera, en otra acción de pelota parada y tras otra falla enorme en la defensa, logró el 3-0 para los locales y compicó mucho a Gago y compañía. Pasaron apenas cinco minutos y, de penal, Gonzalo Piovi descontó para Racing, para darle esperanza en la serie.
Atacó desesperadamente en los minutos finales, buscó por los laterales y con buenos centros, hasta que dispuso de otro penal, ya en tiempo extra. Otra vez Piovi le pegó fuerte y puso 2-3 el marcador. Cuando parecía una hazaña ser superado por un gol, en otra embestida local Cantera anotó su segundo tanto y selló el 4-2 definitivo.