Paris Saint-Germain derrotó al Barcelona por 4 a 1 en el Camp Nou por los Octavos de Final de la Champions League. Kylian M’Bappe (en tres oportunidades) y Moise Kean Marcaron para los parisinos, mientras que Lionel Messi (de penal) había puesto en ventaja al local. La revancha, el miércoles 10 de marzo.
Y una vez más, como si fuera una película que ya se vio, el Barcelona cae por Champions bailado, dando una paupérrima imagen. Aún no está eliminado porque falta un partido, pero la sensación de hoy fue que solo un equipo salió a la cancha a jugar y que la vuelta puede llegar a ser peor, ante un equipo que no pudo contar con Di María y Neymar.
La previa, fogoneada a niveles increíbles que recordó mas a la de clásicos sudamericanos que a la de algún cruce de Champions. Acusaciones cruzadas, que Messi al PSG, acusaciones de Koeman a medios franceses, los mismos respondiendo con los pasados rumores sobre la vuelta de Neymar a Barcelona, que se terminó perdiendo el partido por lesión.
En el medio, un partido de futbol.
El primer tiempo fue más parejo desde el marcador que desde el juego, ya que el PSG siempre fue más, pero le costó llegar ante Ter-Stegen. El Barsa no se salió de su libreto, el que lo llevó a quedar segundo en un grupo accesible y el que lo está dejando lejos de la pelea por la Liga Española.
Tenencias lentas, poca movilidad, una defensa lenta que queda con mucho campo a la espalda y a rogar que el arquero y el 10 tengan buenas tardes. Así no hay plan que aguante.

Pero incluso así, se puso en ventaja el Barsa de la mano de Messi, de penal (leve toque de Kurzawa a De Jong). Casi de la nada, aprovechando su momento, el local se ponía 1-0 y parecía que se metía en el partido.
Pero solo le duró 5 minutos.
Marquinhos metió un gran cambio de frente para Kurzawa, tocó para Verrati, quien le dio un pase sensacional a M’Bappe, que tuvo una definición igual de sensacional. Enganche ante Lenglet y definición alta ante Ter-Stegen, que recordó al gol que le marcó a la Argentina en Rusia 2018.
Tuvo el 2-1 Griezzman en una corrida solitaria pero el remate se fue apenas ancho.
En el segundo tiempo, solo hubo un equipo en cancha. PSG sacó a bailar al Barcelona los 45 minutos, decididamente.
Paredes y Verrati como dueños totales del juego, con M’Bappe, Icardi y Kean explotando todos los espacios, ante un Barsa que fue el mejor espectador del show.
Desborde de Florenzi, pifie de Pique en el rechazo, gol de M’Bappe y 2-1.
Más tarde, centro de Paredes y cabezazo de Kean para el 3-1.
Para cerrar el show, Draxler condujo, abrió para M’Bappe, que sacó un derechazo fabuloso que se colgó del ángulo.
Enrome demostración de futbol del Paris, con Verrati como emblema desde el juego y Paredes como su teniente (jugando de 5 decididamente, como en la Selección), pero con M’Bappe como figura excluyente.
Enfrente casi no tuvo resistencia, en el lugar donde se erigen las ruinas del alguna vez mejor equipo del mundo.
En Barcelona aún resisten algunas de esas viejas glorias pero que ya no son lo que alguna vez fueron sumados a incorporaciones rutilantes y caras que nunca han estado a la altura. Solo los más jóvenes hacen lo que pueden en un equipo descontrolado, que Koeman tampoco sabe manejar y del que también es parte responsable.
Así, las chances de competir del Barsa parecen reducirse al mínimo y, con ellas, la estadía de Messi en España. Incluso, cuando falta tanto para terminar la temporada.
Barcelona: Marc-André ter Stegen; Sergiño Dest, Gerard Piqué, Clément Lenglet, Jordi Alba; Frenkie de Jong, Sergio Busquets; Pedri, Ousmane Dembélé, Lionel Messi; Antoine Griezmann. DT: Ronald Koeman
PSG: Keylor Navas; Alessandro Florenzi, Marquinhos, Presnel Kimpembe, Layvin Kurzawa; Idrissa Gueye, Leandro Paredes, Marco Verratti; Moise Kean, Mauro Icardi y Kylian Mbappe. DT: Mauricio Pochettino
Arbitro: Björn Kuipers
Estadio: Camp Nou