Paris Saint-Germain derrotó por 3-0 al Red Bull Leipzig y es el primer finalista de esta Liga de Campeones. Marquinhos, Ángel Di María y Juan Bernat marcaron para el ganador.
Y un día, los millones del PSG aparecieron en Champions. Tras varios años de eliminaciones insólitas y algunas bastante vergonzosas (como el 1-6 ante Barcelona), pudo derrotar al Leipzig, se metió en la gran final y ahora aguardará por ver si enfrenta al Bayern Múnich o al Lyon.
La agónica victoria ante Atalanta lo ayudó a romper esa barrera mental de los cuartos de final tras haber jugado un mal partido (con algunas bajas y algunas dudas), pero hoy no dejó dudas.
Con Mbappe, Di María y Paredes desde el arranque, tuvo todo el juego que no había tenido frente a los italianos y borró a un débil rival, que no pudo encontrarse nunca en el partido.
Gran primer tiempo de los franceses, que maniataron a su rival y no lo dejaron jugar. Se hizo fuerte desde la tenencia, presionó a un Leipzig que nunca pudo salir cómodo y aprovecho la gran tarde de Di María.
Desde el comienzo, el PSG tuvo muchas claras para abrir el marcador. Primero un tiro en el palo de Neymar y después un gol anulado a Mbappe (por mano de Ney), y la tercera fue la vencida.
Tiro libre y centro de Neymar, cabezazo goleador de Marquinhos que apareció en el centro del area para anticipar y poner el 1-0.
El Paris siguió buscando. Tuvo otra Mbappe que Gulasci tapó y otro tiro libre de Neymar que pegó en el palo.
El Leipzig no tuvo la circulación que tuvo ante el Atlético, cometió muchos errores infantiles en la salida y le costó mucho llegar al área. Solo un tiro de Poulsen que se fue al lado del palo, tras desborde de Laimer. Muy poco para una semifinal.
Encima, antes de terminar el primer tiempo, Gulasci cometió otro error saliendo, Mbappe tocó para Neymar y este, de taco, asistió a Di María que puso el 2-0 en un momento clave.
En la segunda parte, el Leipzig asomó con una reacción, pero su tibio toqueteo moría en la puerta del área.
El tercero de Bernat (tras centro de Di María) terminó de liquidar la historia, cuando todavía faltaban casi 35 minutos.
Incluso tuvo tiempo Tuchel de rotar a casi todo su mediocampo y delantera, entrando Draxler y Verratti, nada menos.
Y un día, el PSG cumplió con lo que se esperaba. Tras varias frustraciones, se metió en una final de Champions y el domingo buscará ganar la primer Orejona de su historia.
Redactor: Leonardo Barrera

