Esta tarde en una junta médica realizada en Asociación de Fútbol argentino (AFA) se dio a conocer lo que será el protocolo para el regreso de la actividad
En busca de que regrese la actividad en el fútbol argentino en todas las categorías, se realizó una reunión de manera virtual en dónde se terminó de armar el protocolo para la vuelta a los entrenamientos y el mismo será presentado en el Ministerio de salud para su aprobación final
1. Introducción
Las siguientes directrices han surgido luego de numerosas conversaciones celebradas entre dirigentes, Cuerpos Médicos, y diferentes representantes de la familia del fútbol argentino. Todos los integrantes de estos debates han adoptado de forma unánime las consideraciones que en este documento se describen, y se han creado exclusivamente para el retomar actividades de entrenamiento.
El objetivo es el de poner en conocimiento elementos de planificación esenciales para los organizadores de entrenamientos futbolísticos en el contexto de la pandemia de COVID-19. Estas consideraciones deberían leerse teniendo en cuenta al mismo tiempo las normas médicas de organización y la normativa nacional de salud pública.
2. Respuesta del fútbol argentino ante el COVID-19
En nuestro país, durante la pandemia del Coronavirus, se ha detenido cualquier tipo de actividad futbolística. Conociendo los beneficios que este deporte aporta para la salud, la sociedad y la economía, la Asociación del Fútbol Argentino, entre otras entidades nacionales, puso a disposición de la comunidad la infraestructura y los recursos necesarios para contribuir a la contención de esta enfermedad. Por ejemplo, la habilitación en el estadio de FUTSAL del Pedio Deportivo en la localidad de Ezeiza de 120 camas totalmente equipadas para que sean utilizadas de acuerdo a las necesidades de las diferentes autoridades nacionales. Esta actitud fue inmediatamente adoptada por varios clubes de nuestro país.
En tanto la Asociación de Fútbol y los clubes afiliados, y pensando en la reanudación de la actividad futbolística, consideramos que es nuestra responsabilidad adoptar medidas de mitigación que limiten la propagación de esta enfermedad en nuestro entorno. Desarrollamos este documento con la intención de transmitir los protocolos que consideramos adecuados para detectar, rastrear y tratar la enfermedad, compartiendo los conocimientos adquiridos con toda la comunidad médica y científica.
Es importante entender que solo se podrá jugar al fútbol cuando los beneficios para la salud, la sociedad y la economía superen los riesgos de la enfermedad, al tiempo que se garantice la seguridad de los deportistas, personal específico, público aficionado, y de la sociedad en general.
3. Regreso a la “normalidad” luego de un período de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio
No se puede jugar al fútbol mientras estén vigentes las medidas estrictas de prevención (es decir, durante etapas de cualquier tipo de confinamiento). Cuando se alivien las restricciones a la circulación de personas, habrá una “nueva normalidad”. Consideramos que la relajación de las limitaciones será gradual y de acuerdo al calendario propio establecido por las autoridades nacionales.
4. Medidas para facilitar la reanudación de los entrenamientos
Es imperativo comprender que lo único que realmente permitirá un regreso progresivo a la normalidad deportiva es la difusión y la correcta implementación de las normas que a continuación se detallan. Cada una de las instituciones deportivas involucradas en general, y cada uno de los miembros de la familia del fútbol en particular tiene la obligación de conocer, de enseñar, y de transmitir correctamente estas directrices. Todos los integrantes de los diferentes clubes de fútbol tienen que ser capaces de implementar estas indicaciones. Y todas las entidades deportivas deben contar con personal adecuado y perfectamente capacitado para hacerlas cumplir. Sean miembros de los equipos de seguridad, de los Cuerpos Médicos, o de quienes los diferentes clubes consideren adecuados.
Cuando sea posible reanudar los entrenamientos, será fundamental prestar atención a las indicaciones para prevenir la propagación o el rebrote de la enfermedad, y las complicaciones que surgirían de la infección. La implementación de estas medidas es fundamental, y se dividen en tres sectores: (a) Comportamiento en los entrenamientos, (b) diagnósticos y seguimientos, (c) medidas para las instalaciones y los traslados.
4.a. Higiene y distanciamiento en los entrenamientos
• Mantenerse informado de las directrices de las autoridades nacionales. Estas incluyen las recomendaciones en materiade salud pública y las directrices para controlar y prevenir la propagación del virus.
• Respetar la distancia entre personas: al menos 1,5 m.
• No más de 6 jugadores por sesión de entrenamiento en la misma cancha.
• Los jugadores son los únicos exceptuados de utilizar barbijos o tapabocas. Todo el resto de los presentes en la sesión de entrenamientos (Cuerpos Técnicos, Cuerpos Médicos, utileros, asistentes, dirigentes, etc.), deberán obligatoriamente utilizar barbijos o tapabocas todo el tiempo.
• No se permite la mezcla de equipos de trabajo. Ya sean parte del Cuerpo Técnico, o del Cuerpo Médico, o jugadores. Si una determinada cantidad de oficiales entrena con un grupo de 6 jugadores, no podrá hacerlo con un grupo diferente luego.
• No es conveniente que en el mismo turno entrenen jugadores de la misma posición.
• Instar a mantener una buena higiene.
• Lavarse bien las manos; usar desinfectante de manos.
• Evitar tocarse los ojos, la boca y la nariz.
• Toser o estornudar en un pañuelo o en el hueco del codo, cubriendo la boca yla nariz.
• Tirar los pañuelos en un contenedor sellado.
• Desinfectar el equipamiento deportivo regularmente, así como las zonas por donde más personas circulen.
• Evitar compartir el equipamiento deportivo como, por ejemplo, las botellas de agua.
• Contar con estrategias para limitar el contacto/interacción. Por ejemplo, en un edificio, establecer caminos de dirección única y mantener las puertas abiertas.
• Evitar darse la mano, chocar los cinco y cualquier otro contacto físico.
• Evitar la salivación, en cualquier lugar y forma.
• Prohibir compartir cualquier tipo de infusión, especialmente el mate.
• Dormir y comer de forma adecuada.



