La “Lepra” mendocina empató 2-2 en tiempo regular y se impuso 5-3 desde los doce pasos en Córdoba. Marinelli fue el héroe al contener el penal decisivo.
Independiente Rivadavia escribió este miércoles una de las páginas más gloriosas de su historia al consagrarse campeón de la Copa Argentina tras vencer por penales (5-3) a Argentinos Juniors, luego de igualar 2-2 en los noventa minutos reglamentarios. El encuentro se disputó en el estadio Juan Domingo Perón de Córdoba ante un gran marco de público.
El arquero Gonzalo Marinelli fue el gran héroe de la noche al atajar el remate de Tomás Molina en la definición y darle el título al conjunto azul, que de esta manera obtiene su primer trofeo nacional y asegura su clasificación a la Copa Libertadores 2026.
En la tanda desde los doce pasos, para el equipo dirigido por Alfredo Berti convirtieron Luciano Gómez, Iván Villalba, Nicolás Retamar, Sheyko Studer y Sebastián Villa. Por el lado del “Bicho” de La Paternal, dirigido por Nicolás Diez, marcaron Alan Lescano, Hernán López Muñoz y Lautaro Giaccone.
Durante el tiempo regular, Alex Arce abrió el marcador a los 9 minutos del primer tiempo tras un centro preciso de Alejo Osella, y Matías Fernández amplió la diferencia a los 17 del complemento tras una gran asistencia de Sebastián Villa.
Cuando parecía que la “Lepra” se encaminaba al título, Alan Lescano descontó rápidamente a los 19’ y, en tiempo de descuento, Erik Godoy capturó un rebote dentro del área para sellar el 2-2 y forzar la definición por penales.
El conjunto mendocino jugó gran parte del encuentro con uno y luego con dos hombres menos por las expulsiones de Franco Amarfil (41’ PT) y Alejo Osella (47’ ST). Aun así, resistió con coraje y temple.
La decisión del cuerpo técnico de Berti de reemplazar al arquero Ezequiel Centurión por Marinelli minutos antes del cierre resultó clave: el guardameta atajó el único penal de la serie y se transformó en el héroe de la jornada.
De esta manera, Independiente Rivadavia, que había ascendido a Primera División en 2023, logra un título histórico y demuestra que su crecimiento en el fútbol argentino no se detiene.