La Academia cayó 1-0 ante Barracas Central en el Cilindro con un gol de penal de Insúa en tiempo de descuento. El árbitro Lamolina anuló un gol de Maravilla Martínez tras una revisión del VAR que derivó en la pena máxima para el Guapo. El entrenador Gustavo Costas fue expulsado tras estallar de bronca.
Racing vivió una noche para el olvido en el Cilindro. En un partido chato, con escasas emociones, terminó perdiendo 1-0 frente a Barracas Central en el marco de la primera fecha del Torneo Clausura. Sin embargo, lo que desató la polémica fue la insólita resolución del árbitro Nicolás Lamolina, que a instancias del VAR anuló un gol agónico de la Academia y sancionó penal en contra en la misma jugada. Insúa lo cambió por gol y dejó al equipo de Gustavo Costas sin nada.
Durante el primer tiempo, Racing mostró muchas dificultades para generar juego ofensivo claro. Costas apostó por el debut en la titularidad de Duván Vergara, quien mostró buenas intenciones, pero no logró romper la defensa cerrada del rival. La Academia abusó del pelotazo y le costó encontrar asociaciones. Barracas, con un planteo más simple y ordenado, fue peligroso de contra, y obligó a Gabriel Arias a lucirse en un mano a mano clave.
En el complemento, el panorama fue similar: Racing tomó la iniciativa, pero sin profundidad ni precisión. Aun así, logró generar algunas aproximaciones que no exigieron demasiado al arquero Ledesma.
Todo se definiría en el final, y de la manera más inesperada. En tiempo de descuento, tras un córner a favor de Barracas, Racing salió rápido de contra y Maravilla Martínez definió para el 1-0 parcial. Sin embargo, cuando todo el estadio festejaba, Lamolina recibió el llamado del VAR: en la revisión, consideró que hubo falta previa del propio Martínez y no solo anuló el tanto, sino que marcó penal para Barracas por infracción en el inicio de la jugada.
Desde los doce pasos, Gonzalo Insúa fue letal: remató al ángulo izquierdo de Arias, que eligió el otro palo, y selló el 1-0 para el Guapo. Fue el primer triunfo de Barracas Central en el Cilindro de Avellaneda.
El cierre estuvo cargado de tensión: Gustavo Costas explotó contra la terna arbitral, fue expulsado, y terminó siendo escoltado por sus colaboradores mientras todo Racing protestaba airadamente.