Platense derrotó a Independiente por 3 a 1 en el Libertadores de América. Alexis Sabella, Horacio Tijanovich y Vicente Taborda marcaron para la visita, mientras que Lucas Rodríguez había puesto en ventaja al Rojo.
Independiente volvió a jugar un partido desconcertante y sufrió una fea derrota de local: fue 3-1 ante Platense tras ponerse en ventaja y jugar un aceptable primer tiempo, pero el empate de Sabella a nada de terminar el primer tiempo fue un mazazo anímico para el Rojo, que jugó un segundo tiempo de terror y lo dejó todo desarmado de cara al partido contra Racing de la próxima fecha.
Gran arranque de Platense, que sigue prendido bien arriba (segundo, detrás de Newell’s y Gimnasia), aprovechó los nervios de su rival e hizo un gran partido.
Porque, a pesar de como terminó todo, comenzó bien el local. Intentando jugar con criterio, juntando pases en mitad de cancha con buenos rendimientos de Romero y Soñora, y lentamente fue empujando a la visita contra Ledesma.
Así, fue acumulando méritos y llegó al gol tras una buena jugada, un centro y Benegas se la bajó a Lucas Rodríguez, que entró solo por el segundo palo y puso el 1-0.
Tras el gol, tuvo algunas chances más para ponerse 2-0, pero chocó ante Ledesma y también ante malas decisiones en las resoluciones, con remates dentro del área que no iban al arco.
Sin embargo, de la nada, Platense llegaría al empate, casi fuera de contexto. Una mala salida y un par de rechazos pifiados del fondo del Rojo, un centro de Gómez y Sabella entró de 9 ante la floja marca de la defensa local.
El gol derrumbó anímica y futbolísticamente a Independiente, que empezó a desmoronarse en esos últimos minutos de la primera etapa, pero sería crítico en la segunda.
Allí, casi no dio respuestas. Con algo más de actitud y un poco de futbol, Platense comenzó a ser mejor. No extraño entonces que se pusiera en ventaja. El ingresado Schor sacó 30 metros del área a Insaurralde, juntó tres jugadores, tocó para Morgantini que desbordó y tiró el centro, Sosa pudo con la primera pero no con el remate de Tijanovich, que se desvió en Vigo y se le coló en el primer palo al uruguayo.
Y como cada vez que el Rojo está en desventaja, los ánimos se caldean y comienzan a condenar la suerte de un equipo al que el futbol no le sobra y le cuesta muchísimo reponerse a los golpes.
Encima, Platense se cerró bien y no le dejó lugares por donde entrar, reduciendo al local a tocar la pelota a 50 metros de Ledesma sin ningún peligro.
El local no pateó al arco en el segundo tiempo y sufriría otro gol más, tras otra gran jugada de Schor y una asistencia para Taborda, que encaró a Sosa y puso el 3 a 1 cerca del final del partido.
El Libertadores estalló y, por primera vez, el barro salpicó a Domínguez. Si bien es cierto que no tiene mucho plantel (de los 7 suplentes, 2 son arqueros), el técnico no termina de darle su impronta a un equipo ciclotímico.
Si antes se decía que Independiente alternaba entre aceptables partidos y encuentros paupérrimos, hoy tuvo ambos. Pero fue tan mala la imagen de la segunda parte que nada positivo podría rescatarse, justo en la semana previa al choque con Racing.

